El Tesoro pagará 31.400 millones en intereses, un 4,5% más que en 2018

Las necesidades de financiación alcanzan los 35.000 millones

El Tesoro se enfrenta este año a un nuevo escenario marcado por el fin de las compras del BCE. Aunque la influencia de Mario Draghi no desaparecerá por completo los estados deberán acostumbrarse a convivir con políticas monetarias más restrictivas, que indudablemente tendrá su reflejo en los precios que paguen por la búsqueda de financiación en el mercado. En este contexto el Tesoro Público español tiene previsto emitir 35.000 millones de euros, una cantidad que ya fue adelantada por la ministra de Economía, Nadia Calviño, en la rueda de prensa del pasado viernes.

Las emisiones netas se sitúan en línea con las efectuadas el año pasado (34.277 millones). Se prevé que las letras no aporten financiación neta mientras que los bonos y obligaciones aportarán los recursos necesarios para cubrir la totalidad de las necesidades de financiación neta previstas.
La información recogida en el libro amarillo establece que a lo largo de los próximos 12 meses, el organismo que dirige Carlos San Basilio efectuará emisiones brutas por importe de 209.525 millones de euros, un 1,6% menos que en el ejercicio anterior.

Las previsiones que maneja el Gobierno establecen que los intereses de la deuda en 2019 ascenderán a 31.398 millones, un 4,5% más que el año pasado, cuando alcanzó los 30.047 millones, según lo apuntado por el secretario del Tesoro, Carlos San Basilio el pasado noviembre. Esa cifra que supone un recorte de 1.500 millones a lo estimado a comienzos de 2018. Por segundo año consecutivo desde 2011, en 2018 el Tesoro no logró rebajar el coste de las nuevas emisiones. El interés subió del 0,62% al 0,65%. Se espera que este año se mantenga la tendencia, pero esto no impedirá seguir recortando el coste medio de la deuda en circulación fruto. En 2018 el coste medio de la deuda bajó al 2,39% desde el 2,55% registrado en 2017.

Mañana el Tesoro detallará con más precisión su estrategia a seguir en 2019, pero de momento el Ejecutivo ha establecido como objetivos rebajar la deuda pública y continuar con el alargamiento de la vida media a fin de minimizar el impacto de la subida de los tipos. No obstante, por primera vez en los últimos ejercicios, el libro amarillo pone en tela de juicio la capacidad de alargar la vida media de la deuda.

“Se espera que en 2019 la vida media de la cartera de deuda se mantenga o supere la alcanzada en el año anterior. Se estima que a finales de 2019 se sitúe entre 7,4 y 7,8 años”, recoge el libro amarillo. A cierre de diciembre la vida media de la deuda en circulación se situaba en los 7,45 años. Pese a estas dudas, el Tesoro hará todo y cuanto pueda para lograrlo. De acuerdo a esto, se espera que en la cartera de deuda del Estado en circulación descienda en un 6,8% la participación de las letras mientras que los bonos y obligaciones aumentarán en un 89,7%.

Siguiendo la senda de los últimos cuatro años, el proyecto de Presupuestos prevé que la ratio de deuda de las administraciones públicas sobre el PIB siga cayendo y fija como objetivo para este año el 95,4%, frente al 96,9% de 2018.

Un crédito de 15.164 millones para pagar las pensiones

Un año más, el tercero, el Tesoro prestará a la Seguridad Social 15.164 millones para hacer frente al pago de las pensiones, una cantidad que se sitúa en línea con las previsiones del organismo en enero de 2018. Finalmente, el crédito concedido se limitó a los 13.830 millones y los 1.170 millones restantes se concedieron a la Seguridad Social vía trasferencia del Estado.

Este año se repetirá la estrategia, pero el importe del crédito alcanzará los 15.164 millones, cantidad que se complementa con la transferencia de 850 millones para garantizar la sostenibilidad del sistema de pensiones.

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