Naturgy cierra la central térmica de la Robla

León se queda sin empresas mineras en activo y sin las centrales térmicas de carbón

Planta de captura de CO2 de Naturgy en León.
Planta de captura de CO2 de Naturgy en León.

Naturgy (antigua Gas Natural, antes de la fusión también Unión Fenosa)  ha pedido el cierre de la central de carbón en León, según avanza el Diario de León. En un principio, la compañía había apostado por asumir en la central térmica de La Robla las inversiones en desnitrificación y desulfuración (en parte ya realizadas) necesarias para cumplir las exigencias de la directiva europea sobre emisiones para poder seguir en funcionamiento durante varios años.

La empresa mantuvo la intención alargar en lo posible, dentro del marco general de descarbonización de la generación eléctrica, el funcionamiento de la central. Y también dejó en el aire las dudas sobre la necesaria inversión hasta ahora.

El cierre de la central se enmarca, según fuentes del sector, dentro del nuevo contexto regulatorio, que apuesta por la mayor exigencia y eficiencia medioambiental. Un contexto en el que las plantas deben afrontar, si quieren seguir en funcionamiento más allá de 2020, nuevas inversiones que a los actuales precios de mercado no son asumibles.

El precio del CO2 y las tasas medioambientales han agravado la viabilidad económica de las plantas, así que las empresas eléctricas, y Naturgy también, han apostado por adaptarse a los objetivos de la política regulatoria europea y española para avanzar hacia la descarbonización del sistema, explican.

Crónica de los cierres

De las tres centrales térmicas de la provincia Anllares, la única en la que desde el primer momento se anunció la decisión de no acometer la modernización (participada por Endesa y Naturgy) apagó su funcionamiento definitivamente a principios de este mes. Endesa anunció después el cierre de la central de Compostilla y ahora Naturgy suma la solicitud de cierre de la tercera central de la provincia. El pasado 20 de diciembre registró la solicitud de clausura de los dos grupos de la térmica de La Robla.

León se queda así definitivamente sin empresas mineras en activo y sin las centrales térmicas de carbón que durante décadas convirtieron a la provincia en uno de los grandes productores energéticos del país. Y suma nuevas amenazas al futuro de comarcas que hasta ahora dependían por completo de la industria energética. Cierran las minas y las térmicas, entra en vigor un Marco de Actuación de Transición Justa de las Comarcas Mineras, pero aún no están definidas las políticas comprometidas esta misma semana por el Gobierno para con las comunidades afectadas por el cierre ya no sólo de las minas, sino también de las centrales térmicas.

De hecho, aunque oficialmente se ha escenificado que el Ejecutivo exigirá a las compañías eléctricas que cierren las centrales térmicas de carbón que establezcan a cambio planes de futuro para las comarcas de las que han extraído su riqueza hasta ahora, no está claro cómo el Gobierno central, o el resto de las administraciones inferiores, podrán hacer efectivo el compromiso alcanzado esta misma semana por la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, con el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, en el sentido de que las multinacionales eléctricas se impliquen en el desarrollo de proyectos de futuro para las comarcas mineras en las que hasta ahora han desarrollado su actividad.

Endesa ya adelantó que prevé desarrollar en El Bierzo proyectos fotovoltaicos con una inversión de 240 millones de euros, además de impulsar contratos tanto para los 166 trabajadores directos de Compostilla como para los más de 130 de las empresas auxiliares. Naturgy apuesta también por el futuro con las energías renovables.

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