Informe

Todas las comunidades recuperan ya el grado de productividad previo a la crisis

La brecha entre regiones se acorta aunque la desaceleración económica frena el ritmo de mejora

Fábrica de acero.
Fábrica de acero.

Las comunidades autónomas han ido recuperando progresivamente su capacidad competitiva durante la recuperación económica hasta superar ya los niveles de los que partían antes de la crisis que estalló en 2008.

Así lo ha certificado esta mañana el Consejo General de Economistas, en la presentación del 'Informe de la competitividad regional en España 2018', que se presenta por segundo año consecutivo utilizando esta vez datos de cierre del pasado ejercicio.

El análisis mide la competitividad de las comunidades autónomas entendida como "la capacidad de las regiones de proporcionar un entorno favorable para que las empresas contribuyan con un mayor crecimiento economico generando mayor bienestar para los ciudadanos", ha explicado Patricio Rosas, uno de sus autores.

Para ello, se han tenido en cuenta 53 variables que se engloban en los ejes de entorno económico, mercado de trabajo, capital humano, entorno institucional, infraestructuras básicas, eficiencia empresarial e innovación.

El resultado global indica que el conjunto de regiones españolas han alcanzado su "máximo histórico" en términos de productividad, según otro de los responsables del informe, José Carlos Sánchez De la Vega.

El documento revela que la capacidad de las distintas autonomías se redujo con fuerza durante la recesión, tocando fondo en 2010, para ir mejorando paulatinamente hasta alcanzar los niveles actuales.

El estudio apunta, eso sí, que la mejora en el grado de competitividad lograda en 2017 fue del 4,3% lo que desvela una cierta moderación en el ritmo de mejora que los autores del informe achacan fundamentalmente a la desaceleración económica.

Asimismo, el documento subraya que la brecha de competitividad entre las distintas Comunidades Autónomas ha ido disminuyendo en los últimos años gracias a que las peor situadas han sido las que más han mejorado, si bien advierte de que las diferencias siguen siendo importantes.

En este sentido, el informe apunta que Madrid, el País Vasco y Navarra son las regiones más competitivas del país mientras que Canarias, Extremadura, Andalucía y Castilla-La Mancha son las peor posicionadas.

Más allá, el Consejo General de Economistas identifica un "triángulo de la competitividad", con vértices en Madrid, Cataluña y País Vasco, que engloba las regiones más competitivas de todo el país.

Un grupo de autonomías que se separan claramente del resto fundamentalmente, aducen los autores del análisis, por su mejor entorno económico, su más dinámico mercado de trabajo y la mayor inversión en investigación y desarrollo.

El informe, de otra parte, no recoge una merma sustancial de la capacidad competitiva de Cataluña pese a la fuga empresarial (al menos de sede social) que padece desde que el proceso independentista se agudizara en otoño de 2017. A falta de conocer los datos de 2018, los autores del informe asumen que el problema no tuvo un impacto sustancial en la economía de la región en el conjunto del ejercicio posiblemente porque las tensiones se concentraron en su tramo final.

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