Facebook puede salir fortalecido de los obstáculos, como JP Morgan

El banco era el ejemplo de mal comportamiento cuando se promulgó ‘Dodd-Frank’; ahora su capitalización dobla a la de antes de la crisis

Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, en su comparecencia en el Congreso de EE UU en abril pasado.
Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, en su comparecencia en el Congreso de EE UU en abril pasado.

Si Facebook puede sortear el díficil año que tiene por delante, puede estar en camino de convertirse en la versión de Silicon Valley de JP Morgan. Hace una década, las empresas financieras recibían los latigazos de los políticos, al igual que las empresas de tecnología hoy en día. Como muestra el banco de Jamie Dimon, los que sobreviven al proceso pueden terminar aún más fuertes.

La red social de Mark Zuckerberg se enfrentará en 2019 a un mundo de sufrimientos provenientes de Washing­ton DC. La nueva mayoría demócrata de la Cámara de Representantes de Estados Unidos tiene en su agenda reglas de privacidad más estrictas. Varios demócratas quieren que se siga el modelo de la nueva ley europea de protección de datos, conocida como GDPR. Las acciones de Facebook han caído, en parte debido a la atención que le dedica Washington.

Ahora piénsese en el período posterior a la crisis financiera, cuando el Congreso estaba redactando la onerosa legislación Dodd-Frank, diseñada para hacer más seguros los bancos. JP Morgan era el ejemplo de mal comportamiento. Se enfrentó a una nueva reacción virulenta después de perder 6.000 millones de dólares en trading en 2012, y al año siguiente pagó 13.000 millones de dólares por venta engañosa de títulos hipotecarios. El banco de Dimon tuvo que contratar a miles de personas adicionales para compliance.

Sin embargo, ahora, JPMorgan ha vuelto a la cima. Dimon dirige la Business Roundtable (la mesa redonda de los negocios), un grupo de Washington formado por los máximos ejecutivos de las empresas más grandes de Estados Unidos. Y su capitalización bursátil, de alrededor de 370.000 millones de dólares, es casi el doble de la que tenía antes de la crisis. Mientras tanto, la participación de los bancos comunitarios (locales) en los activos de la banca comercial de Estados Unidos disminuyó a un ritmo más rápido después de la aprobación de Dodd-Frank en 2010, según un estudio de Harvard.

Los bancos tienen ventajas que las redes sociales no tienen: los Gobiernos necesitan que existan, para empezar. Sin embargo, sigue habiendo paralelismos con la tecnología. Alrededor del 60% de las empresas dijeron que planean gastar al menos un millón de dólares para cumplir con la ley de protección de datos europea, según una encuesta reciente de PricewaterhouseCoopers. Con una capitalización de mercado de alrededor de 400.000 millones de dólares, Facebook puede mantener el ritmo mucho más fácilmente que la startup promedio.

Eso no quiere decir que 2019 vaya a ser divertido. El crecimiento de Facebook en Norteamérica es plano, y los legisladores insistirán en interrogar a Zuckerberg y a sus compañeros en público, lo cual es duro para él porque carece del carisma de Dimon. Incluso si el dividido Congreso de EE UU no puede aprobar leyes sustantivas, Europa quizás sí. Pero si al hacerlo se cava un foso alrededor de compañías como Facebook, podrían salir aún más fuertes.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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