Canada Goose, en la cuerda floja por el caso Huawei

La firma de parkas ha pospuesto, ante la amenaza de boicot, la apertura de su ‘flagship store’ en Pekín, tras la detención de la ejecutiva del fabricante de teléfonos móviles chino

Moda
'Flagship store' de Canada Goose en Toronto.

Parece que no es buen momento para la firma Canada Goose. La compañía de parkas y de prendas de abrigo, con sede en Toronto, ha tenido que posponer la apertura de su primera flagship store en Pekín, debido a las tensiones surgidas entre China y Canadá, a raíz de la detención el 1 de diciembre en Vancouver de Meng Wanzhou, vicepresidenta y directora financiera de Huawei, además de la hija del fundador del fabricante de teléfonos y de otros dispositivos móviles, que fue puesta en libertad la pasada semana tras pagar una fianza de 6,6 millones de euros. A pesar de la excarcelación, la directiva puede ser extraditada a Estados Unidos, que la acusa de violar las sanciones comerciales impuestas a Irán.

Todo este suceso ha salpicado a Canada Goose, que anunció el viernes pasado que retrasaba la apertura, prevista para el sábado, debido a motivos logísticas, pero la razón de peso fue la amenaza de boicot que recibió la marca a través de las redes sociales, sobre todo a través de la poderosa Weibo. De hecho, las acciones de Canada Goose han caído un 26% desde el día 5 de diciembre.

La apertura de esta tienda insignia se enmarca dentro de la estrategia de expansión del grupo canadiense, que el año pasado empezó a cotizar en la Bolsa de Nueva York, precisamente para financiar la apertura de grandes establecimientos en todo el globo. El pasado mes de octubre abrió su primer local en China, en Hong Kong, y con esta cuenta con 11 flagship store en todo el mundo, de las cuales solo una se encuentra en Europa, en Londres. Además, está presente en 87 países. La firma fue fundada en 1957 por Sam Tick, un inmigrante que comenzó en una pequeña fábrica, cuya producción empezó a comercializar con el nombre de Metro Sportwear.

En los comienzos estaba especializada en la fabricación de vestimenta para las motos de nieve, chubasqueros y prendas de lana, pero el gran salto lo dio en la década de los años setenta, cuando David Reiss, el yerno del fundador y actual presidente, se unió a la compañía, pasando a desarrollar innovación clave para el desarrollo futuro de la marca, como una máquina de relleno para las prendas. Los años ochenta fueron gloriosos para la empresa al desarrollar prendas para los científicos en la Estación McMurdo de la Antártida. En 1982, Laurie Skreslet hizo historia como el primer canadiense en alcanzar la cima del monte Everest, vestido con una parka diseñada y fabricada por Metro Sportswear. En 2011, esta chaqueta icónica de alta montaña se relanzó al mercado, pero el éxito de la compañía llegó cuando se comprobó la versatilidad de este tipo de prendas para pasar de la alta montaña a un estilo más urbano, convirtiéndose en un complemento de moda, cuyo precio ronda los 1.000 euros.

El boicot chino no es el único frente que tiene abierto Canada Goose, que también se enfrenta a las críticas recibidas por el uso de pieles en sus famosas parkas. Mientras que marcas de lujo, como Gucci o Stella McCartney, han anunciado que prescinden de este material, Canada Goose sigue utilizando piel de coyote y plumas de ganso en sus prendas. De hecho, en su salida a Bolsa activistas en defensa de los animales compraron acciones para llevar su reivindicación a la junta de accionistas. De momento, el sueño chino de la compañía canadiense tendrá que esperar.

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