¿Por qué las empresas españolas optan ya por emitir el 58% de su deuda en el extranjero?

58.000 millones se registraron fuera de España a cierre de septiembre

¿Por qué las empresas españolas optan ya por emitir el 58% de su deuda en el extranjero?

Las compañías siguen prefiriendo el mercado exterior para registrar sus emisiones de deuda. Esta es la idea que se desprende del informe trimestral de la CNMV. A cierre de septiembre, las empresas españolas habían colocado 57.814 millones de euros en Bolsas distintas a la española, frente a los 42.632 millones registrados en la CNMV. Es decir, el 57,6% de lo emitido en los nueve primeros meses del año se efectuó en el exterior.

Esta tendencia se ha mantenido constante en los tres primeros trimestres del año, pero fue en el segundo cuando mejor se evidenció la corriente. Entre abril y junio, las empresas colocaron 20.351 millones fuera de las fronteras, frente a los 10.645 millones registrados en la CNMV. El importe registrado en el exterior superaba en un 91% a lo listado en el regulador y representó el 65,66% del total emitido (30.996 millones) en ese periodo.

La inclinación de las empresas por el exterior no es nueva, sino que viene acompañando al mercado en los últimos años. Se trata de un proceso que lejos de aminorarse se ha visto acelerado en los últimos cuatro ejercicios desde el 30,34% que representaban las emisiones efectuadas en el exterior por las firmas españolas en 2014, al 57,6% actual.

Esto se produce a pesar de que hace justo un año la CNMV, en compañía de BME, lanzó una ofensiva para atraer a los grandes emisores españoles y europeos. Con el objetivo de ganar competitividad frente a Dublín y Luxemburgo, el regulador optó por reducir los tiempos. Unos esfuerzos que han empezado a dar sus frutos, pero que como señalan fuentes conocedoras del mercado de capitales, todavía es muy pronto para que se invierta la tendencia.

“Es difícil que los cambios sean rápidos, especialmente, para emisores del tamaño de BBVA, Telefónica o Iberdrola que disponen de elevados volúmenes”, señalan. La falta de experiencia no significa poner en duda la capacidad del regulador español, simplemente es que la inmadurez del mercado nacional causa recelo entre los emisores con una base inversora muy internacional. Ante esta situación, las empresas no están dispuestas a correr riesgos y optan por lo conocido. Es decir, se decantan por Bolsas como Dublín o Luxemburgo con mayor visibilidad. “La situación ha mejorado mucho desde que la CNMV introdujo los cambios y hemos empezado a ver a varios bancos españoles listando bonos en el AIAF. He oído opiniones muy positivas sobre la CNMV por parte de los bancos españoles que han trabajado recientemente con ellos”, explican fuentes del mercado.

Irlanda ha ganado peso entre las empresas españolas. Este proceso no obedece en exclusiva al traslado de los programas de renta fija de Londres a Dublín por las dudas del Brexit (las últimas en efectuar este movimiento han sido BBVA y Telefónica) sino que se viene gestando desde hace cuatro años cuando la Bolsa británica cambió su operativa. “Los emisores escogen Dublín en lugar porque el proceso de aprobación del folleto es más rápido, entre otros motivos, Irlanda tiene un tiempo limitado de respuesta a preguntas y revisiones lo que lo convierte en especialmente eficiente frente a otras plazas europeas”, subrayan los expertos consultados. A los grandes firmas como BBVA, Santander o CaixaBank se suman otras empresas como El Corte Inglés, que en la emisión efectuada en el cuarto trimestre del año, eligió la Bolsa irlandesa, donde cotizan 1.200 millones.

Pese a esta prevalencia las empresas empiezan a poner en el radar al mercado español. La encargada de abrir el grifo ha sido Colonial. “Que haya decidido traer su programa de emisiones muestra que las medidas de la CNMV son efectivas. Estamos trabajando intensamente para que otras compañías sigan por el mismo camino”, afirma Jorge Yzaguirre, director de Mercados de BME.

Normas