Torres dará más poder a Genç y mayor relevancia al consejo del BBVA

La entidad ha trasladado a los supervisores que hará cambios en la gobernanza

 El Consejo de Administración de BBVA ha acordado nombrar consejero delegado de la entidad al turco Onur Genç (d) en el momento en el que Carlos Torres Vila (i), actual consejero delegado de BBVA, pase a ocupar la presidencia
El Consejo de Administración de BBVA ha acordado nombrar consejero delegado de la entidad al turco Onur Genç (d) en el momento en el que Carlos Torres Vila (i), actual consejero delegado de BBVA, pase a ocupar la presidencia EFE

BBVA sufrirá desde el 1 de enero una revolución en sus órganos de gobierno y en su organigrama, derivada de la salida del que ha sido presidente del grupo durante más de 22 años, Francisco González. En la nueva etapa, el presidente, Carlos Torres, cederá más poder al consejero delegado, Orun Genç, y dará mayor relevancia al consejo del BBVA, según ha trasladado el banco a los organismos supervisores, el BCE y el Banco de España.

Mientras que González ha sido el número uno de BBVA durante años, sin que hubiese un ejecutivo que hiciese verdaderamente de contrapeso, su sucesor, Carlos Torres llevará a cabo una separación más clara y coherente de las funciones entre el presidente, que seguirá siendo ejecutivo, y el futuro consejero delegado, Onur Genç, según fuentes al tanto de las conversaciones entre la entidad y los supervisores.

Además, se prevé que el consejo de administración asuma mayor protagonismo, sobre todo la figura de lead independent director o consejero coordinador, cargo que ahora ejerce José Miguel Andrés Torrecillas. Tanto el BBVA como los supervisores declinaron hacer comentarios.

Este reparto de poder ha sido una recomendación del BCE desde que asumió la vigilancia de las entidades financieras en la zona euro en noviembre de 2014 a través del Mecanismo Único de Supervisión (MUS) . Pero González ha sido ajeno a estas peticiones, pues en España está bastante asentada la figura del presidente ejecutivo.

Las fuentes consultadas aseguran que González no asistía a las convocatorias del BCE, sino que prefería delegar las cuestiones que tenían que ver con los reguladores y supervisores, lo que ha provocado que la relación de BBVA con el supervisor europeo sea algo fría e incómoda.

González plantea elevar la participación en Garanti

El presidente del BBVA, Francisco González, indicó que le gustaría que la entidad financiera que dirige eleve su participación en el banco turco Garanti Bank. González, que tiene previsto dejar la presidencia de BBVA a finales de mes para que le sustituya Carlos Torres, señaló que el Gobierno de Turquía tomó las decisiones económicas correctas tras la crisis de la lira turca sufrida en agosto.

En su opinión, la entidad financiera que preside debería elevar su participación en el banco turco en el futuro. “Soy optimista sobre Turquía y sobre Garanti”, dijo González en un evento en Nueva York, informa Bloomberg. Tras sus declaraciones, la cotización de BBVA aumentó ayer su caída hasta cerrar con un descenso del 3,17%.

El consejo de administración del BBVA nombró la semana pasada al turco Onur Genç próximo consejero delegado de la entidad, en sustitución de Torres. Genç era CEO de BBVA Compass, su filial en EEUU. Genç fue nombrado responsable de BBVA en EEUU en enero de 2017. Antes fue, precisamente, subdirector ejecutivo de Garanti Bank, filial turca en la que BBVA controla el 49,85% de su capital.

Tanto el Banco de España como el BCE prefieren presidentes no ejecutivos para que puedan ejercer de control sobre las actuaciones del consejero delegado, encargado del día a día de una entidad. En España, sin embargo, todos los presidentes de la gran banca son ejecutivos, salvo en el caso de CaixaBank.

Santander, BBVA, Bankia y Sabadell cuentan con presidentes que fueron nombrados antes de que el BCE asumiera la supervisión el 4 de noviembre de 2014. Desde entonces solo se ha sustituido a un presidente, a Isidro Fainé, que dejó el cargo en favor de Jordi Gual, que es presidente no ejecutivo. Ana Botín fue nombrada presidenta de Santander tras la muerte de su padre, dos meses antes de que el MUS comenzará a ser operativo.

Ahora le toca el turno a Torres, que seguirá la senda de González y será presidente ejecutivo. En su caso, al ser ya consejero de BBVA le ha sido más fácil mantener el cargo de ejecutivo, explican varias fuentes, ya que si el presidente hubiera buscado a su sucesor fuera del actual máximo órgano de gobierno hubiera sido más complicado mantener estas atribuciones.

Pese a ello, tanto el BCE como el Banco de España han recomendado a Torres que ceda ciertas funciones tanto al consejero delegado como al consejo para que sean verdaderos contrapesos. Y Torres ha decidido reconducir las relaciones del banco con el BCE y modificará parte de las actuales atribuciones de presidente y consejero delegado y sus relaciones con el consejo. Así, repartirá parte de las funciones de González entre Genç (que aún puede tardar unos meses en ser nombrado, a la espera precisamente del visto bueno del BCE) y el lead director del consejo, además, claro está, de las que ostentará Torres como presidente. El objetivo es que queden claros los roles de cada uno.

Varias fuentes mantienen que se espera la renovación de parte del consejo del banco, y dentro de este cambio podría designarse a un nuevo lead director. El nombre que más suena es el del ya consejero Jaime Caruana, aunque, de momento, son especulaciones. El mercado también prevé modificaciones en el organigrama.

Hasta ahora González tiene bajo su paraguas exclusivo las funciones de estrategia, M&A, compliance, auditoría, contabilidad y comunicación. Dependiendo del presidente, Torres tiene bajo su responsabilidad banca corporativa, y minorista, los países en los que opera el banco, banca digital, talento y cultura, la dirección financiera y riesgos globales, entre otras.

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