Javier Martín (Vitaldent): “A las cadenas dentales se nos ha demonizado inmerecidamente”

“Estamos interesados en adquisiciones de clínicas independientes o pequeños grupos”, asegura

La empresa prevé abrir entre 15 y 25 centros al año y llegar a resultado neto positivo a partir del año que viene

Javier Martín, director general de Vitaldent.
Javier Martín, director general de Vitaldent.

En noviembre del pasado año, JB Capital Markets y Javier Botín (hermano de Ana Botín, presidenta del banco Santander), desembarcaron en Vitaldent para rescatar a la mayor cadena dental de España. El fundador de la compañía, Ernesto Colman, había sido detenido por supuesto fraude al crear una caja B, y la empresa cayó en la administración judicial. Javier Martín (Barcelona, 1970) se incorporó en enero para liderar el nuevo proyecto. Anteriormente fue director general del laboratorio Indas.

¿Cómo está la salud de Vitaldent?

Mejorando día a día. 2018 ha sido un año de estabilización y consolidación. A partir de 2019 ya será una fase de crecimiento, entraremos en una segunda etapa con nuevas aperturas y potenciales integraciones de clínicas.

¿Cuáles son esos planes de futuro?

Hemos desplegado una línea adicional de capex de 12 millones para iniciar aperturas, en concreto entre 15 y 25 clínicas anualmente a partir de 2019.

¿Dónde serán esas aperturas?

Tanto en España como en Italia cabemos en poblaciones de menos de 50.000 habitantes, porque en las mayores ya estamos. Nuestro sistema tiene que ser más capilar. Estamos en un estudio de geolocalización para ubicarlas en las provincias donde nuestra presencia es menos densa.

¿Cuántas son propias actualmente?

Tenemos 375 clínicas, casi 300 en España y 80 en Italia. Algo más del 60% son propias y el resto en franquicia.

¿Apostarán por franquicias?

Hay ubicaciones donde queremos compartir el riesgo empresarial con un dentista local. En Italia, ya somos 100% de clínicas propias. En España al 50%. Dependerá de las ubicaciones y de la oportunidad de mercado, porque también ambicionamos integrar clínicas independientes que se quieran sumar a nuestro proyecto. Probablemente apostaremos más por las propias que por las franquicias y mantendremos a los franquiciados que opere con nuestros estándares de calidad.

¿Cuántas clínicas llegó a tener Vitaldent antes de la detención de su anterior propietario?

Alrededor de 450 clínicas. Se cerraron alrededor de 80 clínicas, fundamentalmente franquicias. Se perdieron porque en un momento de incertidumbre empresarial, de impacto reputacional y con un administrador judicial nombrado por parte de la Audiencia Nacional, muchos de los franquiciados decidieron continuar la actividad bajo su propia marca ante la incertidumbre de lo que iba a ocurrir con Vitaldent.

Nuestro principal accionista, Javier Botín, ha devuelto claramente la confianza en el sector y a los pacientes

¿Se ha superado ya esa crisis reputacional?

Sí. Nuestro principal accionista Javier Botín a través de JB Capital Markets, ha devuelto claramente la confianza, no solo al sector, si no a los pacientes.

Vitaldent no ha sido el único escándalo en el sector, también otras cadenas han sufrido otros casos. ¿La gente ha vuelto al odontólogo de toda la vida?

Para nosotros fue el caso Colman, encapsulado en la naturaleza de ese empresario. ¿A qué odontólogo acudimos? Es un tema de recomendación y confianza. Dicho eso, derivado de varias noticias, la más reciente la de iDental, claramente al sector de las cadenas se nos ha demonizado inmerecidamente. Desde el principio, hemos trabajado con las autoridades sanitarias, los colegios de dentistas y las entidades financieras para que en ningún momento ninguno de esos pacientes quedara sin finalizar sus tratamientos. Dicho eso, la hoja de ruta pasa por ayudar a las Administraciones a crear un sector empresarial mucho más profesionalizado. Recientemente con el tema de iDental hemos realizado un código de buenas prácticas que hemos entregado a las comunidades autónomas para que sirva de borrador de una autorregulación en la publicidad. No queremos que ningún operador que compita en este sector lo haga de una forma que pueda afectar a la actuación del resto.

¿Cuándo acabará esa mala reputación?

Pues en muchos años por desgracia, porque cuando de forma disruptiva un modelo de negocio entra en un sector empresarial que está basado en un status quo muy tradicional, siempre hay una enorme aversión a esas prácticas.

¿Cómo es su relación con los colegios profesionales?

Por nuestra parte es cercana porque nos hemos dirigido a ellos en numerosas ocasiones para mostrarles cuál es el proyecto. Nos falta el momento en el que nos sentemos los tres agentes económicos, es decir, autoridades, colegios y patronal, para avanzar en aquellos temas que hoy preocupan a los dentistas y poner solución de forma definitiva. Siempre hemos querido ser parte de la solución.

¿Qué tipo de adquisiciones les interesan?

No ambicionamos una gran adquisición. Ya somos el mayor operador con capilaridad en todo el territorio. Lo que si estamos interesados es en adquisiciones de clínicas independientes o pequeños grupos en zonas donde nuestros negocios puedan consolidarse.

¿Cómo ha evolucionado el negocio desde la detención de Colman?

La compañía superaba los 400 millones de euros en facturación en 2015. Desde lo que ocurrió y después con la administración judicial impuesta y el desgobierno que ha existido durante ese periodo hasta la adquisición hace un año, hubo una caída del 45% al 50% en la cifra de negocio, derivada de la falta de tráfico. En 2017 creció un 30% y este año 2018 alcanzaremos los 300 millones de nuevo. Por supuesto nos falta el negocio de esas 80 clínicas que se perdieron y que pretendemos recuperar en los próximos años. Si el sector, de forma natural viene a crecer un 2% o un 3%, para nosotros es razonable duplicar ese crecimiento, un 5% o un 6%, más las nuevas aperturas e integraciones de clínicas. El objetivo es estar en resultado operativo en España este año en break even y con resultado neto positivo probablemente en 2019. Este año alcanzaremos el equilibrio en España aunque en Italia vamos un poco más atrás.

¿Qué ha ocurrido con el accionista ICG?

Ha salido tanto del capital como de la deuda. Javier Botín ha aprovechado para confirmar su deseo de seguir ampliando su participación y, por tanto, adquiere la mayor parte del capital de ICG y, en el caso de la deuda hemos dejado lugar a Kartesia. A su vez, Javier Botín ha cedido una parte del capital a Kartesia, como parte del acuerdo de financiación. Para nosotros es bueno que los intereses de la compañía que financia a Vitaldent estén alineados con los del capital.

¿Qué ha aportado Botín a la compañía?

JB Capital Markets como banco de inversión ha aportado la estabilidad financiera para que este proyecto sea posible, primero con un préstamo puente. Ha sido un catalizador de crecimiento. Javier Botín, como presidente de JB Capital Markets, y como principal accionista, porque no solo invierte el banco sino a través de sus vehículos personales, confirma su confianza no solo por la compañía sino por el sector. Que una persona como Javier Botín apueste por el sector que está siendo demonizado aporta la confianza necesaria para que los pacientes vean que este es un sector económico que se mueve con unas dinámicas de transparencia, reputación y excelencia empresarial de primer nivel.

Normas