El mercado saudí puede caer aún más tras el caso Khashoggi

Los inversores se han alejado de las acciones y bonos de Riad tras el asesinato del periodista por agentes estatales

Mohamed Bin Salmán, príncipe heredero de Arabia Saudí.
Mohamed Bin Salmán, príncipe heredero de Arabia Saudí.

Llamémoslo el descuento MbS. Desde el brutal asesinato de Jamal Kha­shoggi por agentes saudíes a principios de octubre, los precios de las acciones y los bonos de Riad se han desplomado. La indiferencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ante el supuesto papel del príncipe heredero Mohammed Bin Salmán (MbS) en el asesinato del periodista puede ofrecer un respiro temporal al mercado saudí. Pero hay muchos otros problemas al acecho.

La liquidación es notable. La exposición de los inversores extranjeros a las acciones de la Bolsa saudí Tadawul cayó casi un cuarto en octubre con respecto al mes anterior. El índice Tadawul All Share Index está un 5% por debajo de su máximo de octubre. Mientras tanto, el coste de garantizar la deuda sénior saudí a cinco años ha subido más de 20 puntos básicos desde el 5 de octubre, mientras que el de su rival regional, Qatar, apenas se ha movido.

Y el diferencial de un eurobono saudí con vencimiento en 2028 sobre los bonos del Tesoro de EE UU ha subido más de 35 puntos básicos, hasta los 144 puntos básicos, cerca de los máximos de los últimos 10 años, según muestran los datos del proveedor de datos financieros Refinitiv, de Blackstone y Reuters.

A pesar de las recientes sacudidas en los mercados emergentes y en los precios del petróleo, una buena parte de esta caída del mercado saudí parece estar relacionada con Khashoggi. A corto plazo, los problemas el mercado de bonos complican los esfuerzos para financiar la compra por parte del gigante petrolero estatal Aramco del grupo químico Sabic –también saudí– por 70.000 millones de dólares (62.000 millones de euros). Intentar una emisión de bonos tan grande en este momento podría requerir que Aramco pagara un cupón más en línea con un emisor de alta rentabilidad.

Haber logrado este año el estatus de mercado emergente en el MSCI y en otros índices significa que hasta 70.000 millones de dólares de dinero mundial aún podrían llegar a Riad el año que viene, suponiendo que el asunto de Khashoggi no obligue a los inversores a desconfiar por la violación de las llamadas cuestiones de RSC y saquen el reino de sus carteras. Trump apoya claramente a Bin Salmán. A pesar de que la CIA había vinculado al príncipe heredero con el asesinato, el día 20 el presidente de EE UU titubeó diciendo que “tal vez sí y tal vez no” estuviera involucrado.

Sin embargo, Trump no es el único que manda en Estados Unidos. Una votación de dos tercios en el Congreso podría acarrear sanciones en cualquier momento. Más preocupante para Bin Salmán es que algunos miembros de la realeza saudí están moviéndose para evitar que se convierta en rey. Si es cierto, eso podría provocar un comportamiento más errático por parte del príncipe, de 33 años. Ciertamente pone un asterisco sobre su ascenso, y con ello sobre su visión de transformar la economía más allá de los hidrocarburos. Solo por eso, el descuento MbS debería ser mayor.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

Normas