Iberdrola formaliza su compromiso con los ODS

La compañía energética reforma su sistema de gobierno corporativo

desarrollo sostenible
Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola.

La alianza mundial para la consecución de la Agenda 2030 y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) llama a la acción a Gobiernos, la sociedad civil y el sector privado, al que otorga un papel especialmente relevante. Naciones Unidas entiende que las empresas, a través de su experiencia, capacidades, recursos y alcance, son imprescindibles para buscar soluciones a los desafíos locales y globales que plantea la Agenda 2030.

En España, el compromiso de las empresas con los ODS crece cada año, y ya el 80% de las empresas del Ibex 35 (28 de las 35) se ha comprometido con la consecución de los ODS, reportando este compromiso de forma explícita en sus memorias de sostenibilidad, según refleja el informe ODS, año 3. Una alianza global para la Agenda 2030, elaborado por la Red Española del Pacto Mundial.

A la vanguardia de esta apuesta por los ODS del empresariado español quiere situarse Iberdrola. Su consejo de administración aprobó el 23 de octubre una reforma de su sistema de gobierno corporativo con el objetivo principal de formalizar y desarrollar el compromiso del grupo con los ODS. A tal efecto, se ha revisado el contenido de la Política general de responsabilidad social corporativa, que pasa a denominarse Política general de desarrollo sostenible, así como de las demás políticas corporativas y otras normas que integran el sistema de gobierno corporativo.

El consejo de administración de la compañía está formado

por 14 consejeros, 5 de los cuales son mujeres, el 36% del total

“Esta reforma no supone cambio alguno en la estrategia de la compañía. Iberdrola fue pionera en asociar los ODS a su estrategia de negocio y, en esta línea, la reforma procura explicar nuestra contribución a dichos objetivos y formalizar nuestro compromiso con ellos”, explica Ainara Elejoste, responsable de asuntos societarios y documentación social de Iberdrola.

En el marco de dicha revisión, se ha modificado también el nombre de la comisión de responsabilidad social corporativa, que ahora se llama comisión de desarrollo sostenible. Creado en 2010, es un órgano interno informativo y consultivo, sin funciones ejecutivas, con facultades de información, asesoramiento y propuesta dentro de su ámbito de actuación. Está presidido por Samantha Barber y cuenta con tres miembros más, dos vocales y un secretario no consejero.

“La RSC es un concepto en continua evolución, pues ha pasado de estar asociado estrictamente a la filantropía a erigirse en un elemento central de la estrategia empresarial, y está estrechamente ligado al desarrollo sostenible, como consecución de objetivos económicos, sociales y medioambientales comunes a todas las personas”, señala Elejoste respecto al cambio de denominación.

“Con esta modificación se ha puesto de manifiesto no solo lo que hacemos, sino lo que queremos seguir haciendo, y damos un paso más en el firme compromiso de la compañía con el dividendo social, concebido como la creación de valor de forma sostenible para todos los grupos de interés”, remarca la portavoz de Iberdrola.

ODS prioritarios

Iberdrola ha marcado dos ODS como prioritarios, el 7 (energía asequible y no contaminante) y el 13 (acción contra el cambio climático), si bien el compromiso del grupo, destaca Elejoste, abarca los otros 15 ODS restantes. Por ello se han modificado varias normas para explicar cómo, a través de las distintas políticas corporativas, el grupo contribuye a otros ODS específicos. Así, por ejemplo, a través de sus políticas de recursos humanos, de seguridad y salud laboral y de compras el grupo contribuye al Objetivo 8, relativo a trabajo decente y el crecimiento económico; el 3, salud y bienestar, o el 12, producción y consumo responsables.

Y de igual modo, con su política de diversidad en la composición del consejo de administración y selección de candidatos a consejero y su política de igualdad de oportunidades y conciliación, contribuye al Objetivo 5, relativo a la igualdad de género, y el 10, reducción de las desigualdades. Así, durante la última década ha crecido un 50% el porcentaje de mujeres en la empresa y solo en los dos últimos ejercicios el número de incorporaciones se ha multiplicado por cinco. Además, el consejo de administración de Iberdrola está formado por 14 miembros, de los cuales 5 son mujeres (36%), que ocupan cargos de responsabilidad en este órgano, como Inés Macho, vicepresidenta.

Los cambios en el sistema de gobierno corporativo, resume Elejoste, son para “adaptarnos a la realidad social en la que operamos”, porque en Iberdrola “hace mucho tiempo que hemos pasado de ocuparnos de mitigar o anular los impactos que nuestra actividad genera a preocuparnos por tener en cuenta en nuestro modelo de negocio las más amplias expectativas de nuestros grupos de interés”.

Buenas prácticas en educación y sensibilización

El informe ODS, año 3. Una alianza global para la Agenda 2030, publicado por la Red Española del Pacto Mundial, destaca como uno de los retos globales la difusión entre la población de la Agenda como palanca para concienciar sobre su cumplimiento. Y destaca como buena práctica la Cátedra Iberdrola-UPM.

Cátedra para los ODS. Desde su creación en 2014, la Cátedra Iberdrola-UPM ha desarrollado multitud de actividades dirigidas a consolidar un modelo de relación universidad-empresa que pueda abordar los retos de la agenda internacional de sostenibilidad. Tras la aprobación de los ODS en 2015, la Universidad Politécnica de Madrid e Iberdrola han orientado su actividad para contribuir al cumplimiento de estos Objetivos. Esta cátedra se configura así como un espacio de aprendizaje compartido y de apoyo a la implementación de los ODS en Iberdrola.

Los 17 ODS (que integran 169 metas) pretenden poner fin a la pobreza, a la desigualdad y al hambre, alcanzar la igualdad de género y el acceso para todos a condiciones laborales decentes, facilitar el acceso a servicios de salud y a una educación de calidad, proteger el medio ambiente y los recursos naturales y garantizar que todas las personas disfruten de paz y prosperidad.

Normas