La estrategia de ThyssenKrupp es correcta, a pesar de los baches

El CEO debe hacer hincapié en el potencial de que las partes de mejor rendimiento, como los ascensores, se separen en el futuro

Sede de ThyssenKrupp en Essen (Alemania).
Sede de ThyssenKrupp en Essen (Alemania).

Guido Kerkhoff, CEO de ThyssenKrupp que se ha comprometido a desmantelar el grupo, dio el jueves su segundo profit warning desde que asumió el cargo en agosto. La preocupación de los inversores no debe distraer del hecho de que está siguiendo la estrategia correcta.

La caída del 9% de la acción el viernes refleja al menos cuatro cosas que van mal. El negocio siderúrgico, que se separará en una en una joint venture con Tata Steel, se enfrenta a una multa cada vez más probable por su comportamiento de cártel y a dolores de cabeza por el transporte marítimo y la producción. Mientras, ThyssenKrupp también lidia con la baja calidad de sus productos de su división de tecnología de componentes para automoción, y ha reducido las expectativas para su negocio de ascensores. El resultado es que el beneficio operativo ajustado del ejercicio que finalizó en septiembre será de 1.600 millones, en lugar de los 1.800 millones que la compañía había previsto.

Es demasiado pronto para decir claramente que Kerkhoff está en problemas. Su plan, esbozado en septiembre, es que el negocio se divida en acero y materiales por un lado e industria por otro. La escisión debería dejar más claro qué partes del grupo están distorsionadas por los costes inflados de la sede central.

La visión última de Kerkhoff también es tentadora. Si los distintos negocios operaran en múltiplos similares a los de sus pares, la suma de las partes de la empresa valdría 30 euros por acción, según UBS. Eso es casi el doble que ahora.

El problema es que los baches hasta ese nirvana socaven la confianza de los inversores. Aunque el plan es más radical que los de otros grandes grupos alemanes como Siemens, no llega tan lejos como podría. Por un lado, el negocio de materiales, de menor margen, retendrá temporalmente una participación en la unidad industrial. Para reforzar la confianza de los accionistas, el CEO debe hacer hincapié en el potencial de que las partes de mejor rendimiento, como los ascensores, se separen en el futuro.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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