Entrevista al Vicepresidente de Analistas Financieros Internacionales (Afi)

Ángel Berges Lobera: "La retroactividad del impuesto distorsionaría el mercado hipotecario"

Cree que la inseguridad jurídica encarecerá las hipotecas

Estima que pagar el tributo de AJD de los últimos cuatro años costaría a la banca 2.300 millones

Ángel Berges Lobera, vicepresidente de Afi.
Ángel Berges Lobera, vicepresidente de Afi.

Fundador de Analis­tas Financieros Internacionales (Afi) en 1987, Ángel Berges Lobera es su vicepresidente desde entonces. Catedrático de Economía Financiera y Contabilidad en la Universidad Autónoma de Madrid, es miembro desde 2016, en representación de España, del grupo de trabajo de la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés), uno de los organismos de supervisión de la banca europea que se creó a raíz de la gran crisis financiera. Fue el primer español que ocupó la presidencia de la European Finance Association y miembro del comité técnico del Ibex durante siete años. Confía en que el pago del impuesto de actos jurídicos documentados (AJD) de las hipotecas por parte de la banca no tenga retroactividad, ni siquiera de cuatro años ya que supondría un golpe para el sector de 2.300 millones de euros. Eso sí, aunque únicamente lo asumieran los bancos en los nuevos contratos, cree inevitable un endurecimiento de las condiciones de financiación a la vivienda.

¿Qué le parece el cambio de criterio del Supremo, por el que ahora es la banca quien asume el pago del impuesto de actos jurídicos documentados?

Crea una inseguridad jurídica, cuando había una jurisprudencia previa desde hacía 20 años que dejaba claro que lo pagaba el prestatario. De repente, el Supremo cambia de criterio y dice que lo tiene que pagar el banco. Es cierto que quien más se beneficia del acto jurídico es el prestamista y esa interpretación hay que aceptarla, pero supone un cambio en las reglas del juego que deja una imagen que no es buena para nadie.

¿Por qué ese giro en la doctrina justo ahora y por qué la convocatoria de un pleno aclaratorio solo un día después?

Hubo una demanda de la Empresa Municipal de Vivienda de Rivas con la que se ha mostrado sensible el Supremo. Creo que razones para el cambio justo ahora no hay, pero lo que pone de manifiesto la convocatoria de un pleno es que hay muchas dudas dentro de las instancias judiciales al respecto.

¿Puede haber existido algún tipo de presión?

No hablaría de presiones, sino de que el Alto Tribunal ha sido consciente del posible aluvión de reclamaciones incluso a la Agencia Tributaria y de la posibilidad de que las entidades frenen la concesión de las hipotecas. Se ha dado cuenta de que hay que aclararlo bien porque puede generar una situación de indefensión en la banca y en los clientes.

¿Piensa que los tribunales se están inclinando especialmente por proteger al cliente?

Tanto no diría, pero es cierto que con la crisis se ha demonizado quizá en exceso a la banca. En general, hay una cierta predisposición de los jueces a ponerse del lado del aparentemente más débil.

¿Puede el pleno del Supremo del 5 de noviembre dar marcha atrás?

Es complicado, porque la sentencia de la sala es firme, pero lo que sí debe hacer es clarificar su alcance. Yo confío en que deje claro que no hay retroactividad porque podría distorsionar el funcionamiento del mercado hipotecario. Por ejemplo, en las hipotecas que están vivas, la condiciones podrían haber sido otras si hubiesen tenido que cargar los bancos con el tributo.

Pero si la banca tuviera que pagar el impuesto de cuatro años atrás, ¿habría impacto en sus ratios de solvencia?

Según nuestras estimaciones, el impacto teórico sobre el sector bancario sería de 2.300 millones de euros aplicando un 1% de AJD. La ratio de solvencia se revisaría poco, entre dos o tres décimas. En un hipotético escenario mucho más adverso, en el que periodo de retroactividad se alargase 15 años, hasta 2003, el efecto potencial sería mucho más elevado, en torno a siete veces más.

¿Está justificada la fuerte caída en Bolsa que han sufrido los bancos estos días?

Ha sido excesiva. La pérdida de capitalización bursátil el día que se supo el fallo fue de casi 6.000 millones en conjunto, mucho mayor que el impacto potencial que tendría la sentencia. El mercado puede haber sobrerreacionado aplicando un mayor periodo de retroactividad o la posibilidad de futuros cambios que aplicasen al impuesto sobre transmisiones patrimoniales. No obstante, hay que tener en cuenta que las Bolsas llevan dos semanas cayendo y todo el sector cae lastrado también por la incertidumbre en Italia.

¿Qué efecto puede tener todo este asunto en el precio de las hipotecas?

Si de aquí a futuro es la banca la que tiene que pagar el impuesto, otro tipo de gastos, comisiones o intereses en las hipotecas, tendrían que subir. Ahora mismo el mercado es muy competitivo en precios y por otra parte lo tendrían que compensar. Sobre todo por lo que supone de inseguridad jurídica, el efecto será que las hipotecas se encarezcan.

¿Puede esta sentencia o las venideras, sumado a una subida de los tipos, enfriar el mercado hipotecario?

No tanto que se enfriara, pero sí que las condiciones sean menos laxas que ahora. En los dos o tres últimos años las condiciones de concesión de hipotecas han mejorado de forma espectacular. Se han bajado precios, se han alargado plazos y se ha aumentado el importe de financiación. La decisión final del Supremo podría frenar todas estas mejoras. Lo que sí enfriaría el mercado sería un empeoramiento del mercado laboral y un alza muy fuerte de tipos que no va a tener lugar.

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