Emprender mezclando tradición y productos naturales

Unir el vino y la cosmética para lanzar una línea de cuidado personal tanto para hombres como para mujeres.

emprendedores

Patricia y Sofía son dos emprendedoras al frente de Levinred, una emnpresa dedicada a la cosmética con base en el vino. Sin embargo, lo más difícil a la hora de emprender ha sido los trámites, la burocracia y la falta de financiación. En Territorio Pyme hemos hablado con ellas para que nos cuentes su experiencia lanzando su negocio desde cero.

¿A qué os dedicabais antes de crear Levinred?

Patricia Rodríguez Chao (lic. Comunicación audiovisual y especializada en comunicación política) Trabajé durante 9 años en diversos medios de comunicación locales y dejé mi trabajo por que no estaba contenta con cómo se hacía periodismo en los medios en los que trabajé en los últimos 4 años. Me formé en Recursos Humanos y después de dos años buscando trabajo decidí que tenía que crearlo.

Sofía Ferreiro Casa (Graduada en Historia del arte y especializada en conservación del patrimonio) La falta de oportunidades laborales hizo que hasta el momento no haya podido ejercer su profesión aunque se dedicaba a impartir clases de inglés a niños de la E.S.O y también se formó en turismo buscando más salidas laborales.

¿Cómo se os ocurrió la idea de unir el vino con la cosmética?

Mi marido y yo (Patricia) realizábamos el vino de la fincha de mis padres por hobby y por tradición desde hacía seis años, y en una cosecha muy abundante se me ocurrió darle otro uso al vino y conociendo sus propiedades antioxidantes pensé ¿porqué no usarlo en cosmética? Ya que nuestro vino es para consumo propio no está a la venta en el mercado. La idea quedó en el aire y no fue hasta un tiempo después que hablando con Sofía de la falta de oportunidades y de las puertas que se nos iban cerrando a la hora de buscar empleo que le comenté la idea empresarial que se me había ocurrido. No tardamos mucho en decidirnos y tirarnos a la piscina porque estas cosas si las piensas mucho no las haces…y casi tres años después de contarle la idea en una cafetería aquí estamos. Llevamos un año y medio en el mercado y estamos muy contentas con los resultados obtenidos.

¿Qué es lo que más os costó a la hora de montar el negocio?

Una de las cosas que más complicaciones crea es la falta de conocimiento sobre la creación de empresas. Encontrar gente formada y que te asesore correctamente es una odisea. Después la burocracia y los papeles además de complejos suelen tardar una infinidad de tiempo lo que hace que ya estés gastando dinero sin apenas empezar a trabajar. La falta de coordinación entre las administraciones y la documentación que solicitan hace que pierdas mucho dinero y tiempo. Estuvimos 7 meses para constituir la empresa y ya pagábamos autónomos 4 meses antes de salir al mercado por lo que debes tener en cuenta que tendrás gastos con los que no contabas.

Pedimos una financiación privada con la que también tuvimos complicaciones. A veces los bancos no comprenden que si pides una financiación es porque no tienes dinero, sólo una idea con la que si trabajas y tienes suerte conseguirás facturar.

También se nos dificultó la tarea de encontrar personal cualificado para los recursos tecnológicos que necesitábamos. En realidad siente que nadas en un mar donde no ves que hay en el fondo y vas de un lugar a otro hasta que vas encontrando pequeñas pistas que hacen que encajes las piezas…eso en muchas ocasiones cuesta dinero a parte de tu tiempo y esfuerzo.

Sentimos que falta mucha cultura de emprendimiento y existe verdadera necesidad en facilitar los trámites a la gente que quiere montar su propio negocio.

¿Cuáles son los puntos fuertes de vuestro producto?

Nuestra marca y productos tienen una historia y una propuesta de valor muy especial. Se trata no sólo de montar un negocio y crear empleo. Se trata de apostar por vivir en el rural y contribuir con nuestro granito de arena al desarrollo de nuestra zona “O Ribeiro”. El campo siempre se asocia con gente de avanzada edad y la verdad es que la gente joven se marcha buscando oportunidades que aquí no hay, pero queremos demostrar que en el rural se pueden crear oportunidades de trabajo convirtiendo el campo en innovación como lo hemos hecho nosotras. Recuperamos la tradición de nuestros abuelos y creamos un producto innovador y único en el mercado, ya que somos la única marca que utiliza el vino para cosmética, no uva o extractos, si no vino hecho de forma artesanal y natural.

Además nuestros productos son 98% naturales, realizamos producciones pequeñas lo que nos hace artesanos y podemos ofrecer productos personalizados y exclusivos. También estamos empezando a sacar el certificado VEGANO porque nuestros productos no contienen ingredientes de origen animal y es una cosmética que respeta el medio ambiente.

¿A qué tipo de público os dirigís? ¿Cómo conseguís llegar a él?

Nuestro cliente son hombres y mujeres de 30 años en adelante que buscan productos exclusivos, únicos, artesanales y naturales. Ahora hemos entrado en un nuevo nicho de mercado que es la cosmética vegana. Trabajamos mucho nuestra imagen tanto en redes sociales, internet, medios de comunicación, eventos, ferias, concursos, congresos de belleza y focus groups para testar nuestros productos antes de sacarlos al mercado.

Tocamos las puertas una por una de las tiendas donde queremos entrar. Enseñamos y les damos a probar nuestros productos para que simplemente se enamoren de ellos….

¿Qué próximos pasos os planteáis? ¿Qué objetivos tenéis de cara al próximo año?

Nuestros objetivos inmediatos son:

-Sacar uno o dos productos más que ya están en fase de desarrollo

-Llegar a todas las ciudades de España (actualmente estamos en toda Galicia, Madrid, Barcelona, Almería, Mallorca, Marbella)

-Entrar en el mercado francés y alemán donde este tipo de productos se valoran muchísimo (ya estamos en Suiza)

-Y lo que más nos gustaría de alcanzar estos objetivos es que nos permitirían contribuir a crear empleo en nuestra zona y promocionarla para ayudar en el desarrollo de O Ribeiro.

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