Los bancos no tienen tanto que temer con el impuesto de las hipotecas

Las reclamaciones pueden ser dolorosas, pero difícilmente críticas

Las oficinas de Caixabank en Barcelona.
Las oficinas de Caixabank en Barcelona. REUTERS

A los bancos españoles que todavía se están recuperando de sus propios excesos poscrisis, casi les da un ataque el jueves, después de que el Tribunal Supremo dictaminara que ellos, y no los clientes, debían pagar el impuestos sobre las hipotecas. Sin embargo, su abatimiento es manejable.

Se podría perdonar a los inversores que se pusieron en lo peor y se deshicieron de las acciones de los bancos tras el fallo. Los prestamistas ya están sufriendo una baja rentabilidad y estrechos márgenes. La situación invita a compararla con la de los bancos británicos, que han desembolsado decenas de miles de millones en compensación a los clientes a los que vendieron de forma engañosa seguros de protección de pagos.

Sin embargo, no está claro que la exigencia de pagar el impuesto, que normalmente oscila entre el 0,5% y el 1,5% del valor de la hipoteca, se aplique de forma retroactiva. Además, los reembolsos de impuestos solo pueden ir cuatro años atrás como máximo, lo que significa que los bancos solo tendrían que cubrir la factura de los préstamos acordados en ese período.

En el peor de los casos, el fallo se aplicaría a unos 153.000 millones de euros en nuevas hipotecas, según el Banco de España. Suponiendo un impuesto promedio del 1%, las reclamaciones totales serían de 1.530 millones. Eso sería doloroso, pero difícilmente crítico para un sector que se espera que genere 9.500 millones en beneficios netos en 2020.

CaixaBank ha distribuido unos 20.000 millones en nuevos préstamos en los últimos cuatro años, lo que implica una responsabilidad máxima de 200 millones. Eso haría que su ratio de capital común Tier 1, del 11,26%, cayera 14 puntos básicos. Sin embargo, la entidad perdió unos 1.000 millones de valor de mercado el jueves, antes de recuperarse ligeramente el viernes después de que el Supremo dijera que aún no ha fijado un criterio definitivo.

Aunque los préstamos aún están cayendo, el ritmo se está desacelerando, lo que sugiere que la contracción del balance posterior a la crisis de los bancos españoles está llegando a su fin. Además, el Euríbor a 12 mese está aumentando. Eso ayudaría a los bancos en su camino hacia la recuperación, a pesar de los últimos golpes.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Belén Juárez, es responsabilidad deCincoDías.

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