Oris vuelve a poner en hora su reloj más longevo

La marca suiza celebra el 80º aniversario de su emblemático modelo ‘Big Crown’

La pieza ronda los 1.700 euros y supondrá el 20% de las ventas del año del grupo

Oris
Imagen del ‘Big Crown’ en bronce durante su presentación.

Los militares, y más concretamente, los pilotos de aviación, fueron los primeros usuarios de relojes. Por ese motivo, muchas de las innovaciones de Oris se desarrollaron alrededor de las necesidades concretas de estos clientes. Así nació, en 1938, el Big Crown, un modelo de corona sobredimensionada y una manecilla especial para indicar la fecha (pointer date). El objetivo era que los aviadores pudieran ajustar con facilidad sus relojes sin necesidad de quitarse los guantes.

Actualmente, el Big Crown es uno de los modelos más emblemáticos de Oris, ya que es el reloj más antiguo de la marca que continúan vendiendo como parte de la colección permanente. Este año cumple 80 años y la relojera suiza ha decidido conmemorarlo relanzando este ejemplar tan representativo. “Se trata de un reloj con mucha tradición, pero adaptado a un estilo más contemporáneo”, señaló la codirectora ejecutiva de Oris, Claudine Gertiser, durante la presentación del nuevo diseño en Madrid.

Un modelo sencillo, con una estética muy trabajada, cuya original gama cromática está inspirada en la paleta de colores Architectural Polychromy diseñada por Le Corbusier. “No queremos relojes para presumir, sino que se compren para celebrar, para usarse y que duren toda la vida”, apostilló el responsable de ventas de Oris en España, Rafael Picazo.

En general, en las correas de la línea Big Crown, que pretende alcanzar alrededor del 20% de las ventas de este año de Oris, predominan los materiales naturales como el cuero, “sin tratamientos agresivos para evitar las alergias y resultar más sostenibles”, aunque también está disponible con brazalete en acero. No obstante, el modelo de caja de bronce, con un precio de 1.700 euros, cuenta una historia especial, ya que envejece de manera natural con el paso del tiempo. “Se usa poco en relojes, pero es una maravilla trabajar con este material porque cambia en función de su dueño, del ambiente y de la humedad, lo que dota a cada pieza de una personalidad única”, comentó el responsable de ventas de la marca.

Los directivos de Oris también aprovecharon la presentación, celebrada en el taller del artesano Javier S. Medina, para hacer un alegato a favor del trabajo bien hecho. “Un valor que con frecuencia se ha denostado, pero ahora afortunadamente se está volviendo a los orígenes”, reivindicó Picazo. En esta línea, Medina manifestó que “cuando obtienes un producto hecho a mano no compras solo el artículo, sino que también adquieres su historia y el cuidado con el que se confecciona”.

Por otra parte, Gertiser hizo hincapié en la importancia de la independencia en un grupo como Oris, un factor que considera clave para el correcto desarrollo de la innovación. “Al no tener que obedecer a los intereses de los accionistas y en los beneficios a corto plazo, somos un alma libre para explorar. Así somos más ágiles y más flexibles”, señaló la codirectora general de Oris.

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