El Ibex ante las elecciones brasileñas: ¿cómo reaccionará el mercado?

El país arrastra desequilibrios y problemas monetarios que podrían rebajar las estimaciones de beneficio de las empresas

El selectivo español es con diferencia el índice europeo más expuesto a Brasil, con Santander, Telefónica y Mapfre como protagonistas

Elecciones Brasil
EFE

Brasil, el quinto país más grande del mundo, la mayor economía de América Latina en términos de PIB y una de las superpotencias emergentes (junto con Rusia, India, China y Sudáfrica, los BRICS), es un destino de inversión a nivel mundial. Y, como tal, un puñado de cotizadas españolas tienen importantes intereses en la región. Dentro del Ibex 35, las compañías más expuestas son Santander, Mapfre, Iberdrola, Repsol, Dia, Naturgy y Telefónica. Fuera del selectivo destaca Prosegur.

En conjunto, este grupo de empresas obtuvo ingresos en Brasil por 46.000 millones de euros en 2017, de acuerdo con estimaciones de Factset, ya que no todas dan el dato desglosado de su negocio en el país. Al cierre del primer semestre de este año, solo Santander, Telefónica, Mapfre, Dia e Iberdrola –que sí desglosan las cifras– sumaban ingresos procedentes de Brasil por 17.700 millones de euros. Con una expansión que comenzó a tomar fuerza en los años noventa, Brasil se convirtió en uno de los grandes graneros para las empresas globales españolas durante la crisis.

Tras décadas de presencia, Santander, Telefónica o Iberdrola se han convertido en grandes referencias del tejido empresarial brasileño. Allí encontraron el refuerzo a sus maltrechas cuentas de resultados nacionales. Sin embargo, las tornas se han dado ahora la vuelta y pese a la fortaleza del negocio, la fuerte depreciación del real brasileño ha recortado con intensidad el beneficio consolidado de estos grupos.

El peso en el Ibex de estos grandes valores convierte además al selectivo español en el más expuesto de Europa a la economía brasileña, con lo que los inversores seguirán muy de cerca las próximas elecciones en el país. El riesgo político por Brasil, aunque contenido, se sumará así a la inquietud por Italia. De momento, la incertidumbre electoral ha debilitado al real y el riesgo político está en el aire, con el izquierdista Fernando Haddad, el heredero del encarcelado Lula de Silva, recortando distancias al candidato de derecha Jair Bolsonaro.

Los expertos coinciden en que es difícil aventurar cuál será la reacción del mercado español a los resultados de los comicios que decidirán quién será el nuevo presidente de Brasil, pero tienen claro que la clave estará en el comportamiento de la divisa. Gonzalo Sánchez, gestor de renta variable española de Gesconsult, sostiene que “nunca se sabe por dónde puede salir un candidato de corte populista, pero tenemos el precedente de México, donde la divisa se fue depreciando y con las elecciones en las que ganó López Obrador llegó la calma. Podría darse un proceso similar en Brasil”.

Para Nuria Álvarez, de Renta 4, “sería favorable que el ganador llevara a cabo reformas que proporcionen estabilidad y den confianza a los inversores. Habrá que estar atentos a cambios regulatorios y de fiscalidad”. Subraya que “todas las políticas que vayan encaminadas a reconducir los desequilibrios y reducir la incertidumbre debería ayudar a las cotizaciones” de los valores españoles más expuestos. Cabe destacar que la deuda pública brasileña supera el 70% del PIB. “En caso contrario, si no se toman medidas o se aplican cambios regulatorios que afecten a estos sectores, principalmente bancos y telecos, condicionaría de forma negativa el comportamiento en Bolsa de estas compañías”, asevera Álvarez.

Desde la Eafi 107, Araceli de Frutos, asesora del fondo Alhaja Inversiones, destaca que “a los mercados emergentes se les ha castigado en exceso”. Cree que en el caso de Brasil, los riesgos que ponen en guardia a los inversores son un posible repunte del déficit fiscal y la elevada deuda pública. Con todo, de Frutos piensa que “si eres un gestor que mira al 7 de octubre ya te has posicionado, y si hay que discriminar por ejemplo entre un ArcelorMittal o un Acerinox, lo normal es optar por Acerinox porque no tiene ventas en Brasil”.

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