El PP atiza el cisma del PSOE con su propuesta de vetar el cierre del carbón

El Grupo Popular lleva al Pleno del Congreso la medida de Álvaro Nadal

El equipo de Casado solo logra el respoaldo de Foro Asturias

Guerra del carbón
Pedro Sánchez, líder del PSOE, con Javier Fernández, presidente de los socialistas asturianos, en una foto de archivo de 2014. Efe

 La sombra del exministro de Energía, Álvaro Nadal, ha resultado alargada. El Pleno del Congreso de los Diputados debatió ayer la proposición de ley (PL) contra el cierre de centrales eléctricas que el pasado mes de marzo presentó el Grupo Popular a instancias del entonces ministro. Se trataba del último intento de Nadal de endurecer las condiciones para el cierre de plantas de generación (léase, de carbón y nucleares) a la vista de la intención manifiesta de las grandes eléctricas, especialmente Iberdrola, de clausurarlas.

Aunque los socialistas, que desde junio ocupan el Gobierno tras la moción de censura al PP, esperaban que el debate de la citada proposición de ley se produjera más adelante, por ejemplo, en vísperas de las  elecciones generales, “por el sesgo demagógico de la medida”, los populares han decidido abordarla.    

El trámite de la propuesta, que fracasó al toparse con los votos en contra del PSOE,  Podemos y  Ciudadanos (el respaldo de la agrupación de Albert Rivera habría bastado para sacarla adelante por la ausencia de ERC), ha servido para ahondar las diferencias internas del Partido Socialista sobre el futuro del carbón.        

Con ello jugó en su día Álvaro Nadal y de ello se quiere aprovechar ahora el equipo del nuevo presidente del Partido Popular, Pablo Casado, que ha defendido una propuesta ajena, heredada de un exministro ligado a Soraya Sáenz de Santamaría, su principal contrincante en las primarias que le dieron la presidencia.

Con el único apoyo de Foro Asturias, y pese a la disciplina de voto, la maniobra ha servido para ahondar las diferencias del PSOE de Pedro Sánchez con los socialistas asturianos, liderados por Javier Fernández, y aragoneses, de Javier Lambán, que ya pidieron, junto con el presiente popular de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, el lunes en Zaragoza una transición justa y lenta  para el cierre de centrales de carbón. A pocos en Asturias extrañó el desplante del presidente regional a Pedro Sánchez, que celebró en Oviedo sus cien días de mandato con la ausencia de Fernández.

El político que encabezó la Gestora que hurtó el poder a Sánchez, “está de retirada, esperando a que termine la legislatura para  abandonar la política”, aseguran fuentes asturianas. Además, tampoco el aparato del partido en Asturias es ya de los suyos.

Más allá del papel de Javier Fernández, en la comunidad consideraron “demoledoras” las primeras declaraciones de la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, apostando abiertamente por el cierre de las plantas de carbón y las nucleares. Aunque luego ha ido suavizando su discurso, el PSOE asturiano y el de Aragón) consideran “una deslealtad no haber consultado previamente ­con ellos”. Al fin y al cabo, añaden las mismas fuentes,  “el PSOE tampoco Gobierna en muchas comunidades”.

Estas sí encontraron el apoyo de Álvaro Nadal que hizo una cruzada contra el cierre de centrales, pese a que la Ley del Sector Eléctrico ya impide su clausura si se pone en peligro la garantía de suministro.

Cruzada

Una condición a la que el exministro añadió otras  de dudosa legalidad para prohibir a las titulares de las plantas su clausura: que esta tenga un efecto negativo sobre los precios del mercado o la libre competencia o que no sean coherentes con los objetivos de planificación energética o el cambio climático.

Unas medidas que plasmó en un borrador de proyecto de real decreto que la CNMC tumbó en un informe demoledor. Según el organismo supervisor, el  decreto en ciernes carecía de rango legal, era retroactiva y contrario a la Constitución y la normativa comunitaria.

Aunque la proposición de ley con la que el Grupo Popular ha querido resolver la falta de rango legal (al ser modificada la Ley Eléctrica es necesaria otra ley)no parece la PL, que  ayer desechó el Pleno del Congreso, seguía siendo “una barbaridad jurídica”, según la portavoz socialista de Energía, Pilar Lucio, quien reconoce que con ella, el principal partido de la oposición solo pretende “hacernos daño en las zonas mineras abandonadas por el PP”.

En este sentido, distintas fuentes recuerdan que la propuesta va contra la modificada directiva de mercado interior de la energía, que prohíbe poner límites al cierre de una actividad libre como es la generación eléctrica (salvo, como fija la ley española, por razones de garantía de suministro).

Una norma respaldada por el propio Gobierno del PP, que no puso objeciones a través de enmienda alguna, pese a los deseos en este sentido del exministro Nadal. 

Podemos y C´s alegaron razones medioambientales y de encarecimiento de precios a la hora de votar en contra de limitar el cierre de las térmicas.

Autoconsumo

Por otra parte, Teresa Ribera aseguró ayer en el Senado que espera tener lista una nueva regulación sobre el autoconsumo, con la derogación del impuesto al sol, antes de fin de año.

La ministra de Transición ecológica reiteró que esta medida es una prioridad del Gobierno y que si no prosperaba en la proposición de ley apoyada por todos los grupos menos el PP, lo incluiría en un real decreto ley.

Ribera tiene en sus manos el cierre de tres centrales

El extinto Ministerio de Energía tenía encima de la mesa la solicitud para el cierre de tres pequeñas centrales de carbón: las de Anllares (en León), de Naturgy, de 350 MW y las de Lada (Asturias) y Velilla (Palencia), de Iberdrola, con un total de 800 MW de potencia. Estas autorizaciones están ahora en manos de la nueva ministra de Transición Ecológica, teresa Ribera.

El trámite para el cierre de Anllares está muy avanzado, tras recibir el visto bueno de la CNMC y de REE, así como la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), publicada e el BOE el 24 de julio, la últim palabra la tiene el ministerio.

Con mucho más retraso va el trámite para la clausura de las centrales de carbón de Iberdrola, las últimas que le quedan a la eléctrica en España, y cuya autorización solicitó a principios de noviembre del año pasado. Precisamente, esta petición de la compañía que preside Ignacio Sánchez Galán, desató la caja de los truenos del entonces titular de Energía: solo dos días después envió a la CNMC una propuesta de real decerto para vetar el cierre de térmicas.

La ministra Ribera tiene ahora la oportunidad de demostrar su sesgo ecoogista autorizando estos cierres, pese a la oposición de su partido en las comunidades carboneras.

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