La biotecnología española convence a la inversión extranjera

La mitad de los nuevos fondos llegados al sector bio provienen del capital exterior

La economía española tiene una asignatura pendiente de primer nivel: la reducción de su dependencia del sector servicios, con el turismo a la cabeza. Pero dejando sentado que este último es, y esperemos que por mucho tiempo, la primera industria nacional, y la única de gran tamaño con capacidad de decisión estratégica dentro de nuestras fronteras (lo que no pasa, por ejemplo, con el automóvil), conviene recordar que España cuenta con sectores industriales pujantes que, a poco que se les ofrezca un ecosistema adecuado pueden desembocar en una explosión de empleo y riqueza.

Una prueba de ello es el sector de la biotecnología. Las biotecnológicas españolas convencen cada vez más a los inversores. Se trata de empresas punteras de base científica, con elevado nivel tecnológico, en las que el capital está poniendo cada vez más su foco. Los 135 millones de euros de nueva inversión captados el pasado año por firmas biotec, la gran mayoría de las cuales son pymes, representan un crecimiento superior al 60% respecto al ejercicio anterior y siguen al alza aún con más pujanza este año.

Este tipo de empresas investiga y desarrolla productos farmacéuticos, de alimentación, agricultura, combustibles o industriales con base en tecnologías que utilizan organismos vivos o derivados, una actividad plenamente científica que requiere periodos largos de maduración y mucho capital hasta sacar al mercado sus innovaciones. Por eso es muy positivo que en ese incremento de la inversión destaque, además del capital riesgo, el alto porcentaje de capital extranjero.

Los avances de biotecnología española han recibido los últimos años el reconocimiento de los mercados internacionales y, según la patronal Asebio, las empresas del sector están siendo objeto del interés de multinacionales farmacéuticas e inversores internacionales, así como de los mercados de capitales. Todo este proceso está llevando a rondas de financiación y acuerdos inéditos hasta ahora. España, así, ya se ha sumado al grupo de países que más flujo de capital exterior captan para biotecnología, en el que figuran EE UU, Francia, Suiza, Alemania, Corea del Sur y Dinamarca, todos ellos con elevada presencia de la industria biofarmacéutica. Un club en el que merece la pena estar.

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