El Gobierno extrema la vigilancia para que Ryanair cumpla con los viajeros

La Agencia de Seguridad Aérea pondrá inspectores en los aeropuertos

La ‘low cost’ debe pagar entre 250 y 600 euros por viajero ante cancelaciones y graves retrasos

Pasajeros de Ryanair ante los puestos de facturación del aeropuerto madrileño de Barajas
Pasajeros de Ryanair ante los puestos de facturación del aeropuerto madrileño de Barajas

El Ministerio de Fomento ha activado la maquinaria para someter a Ryanair a un estrecho control en los próximos días de huelga, al margen de fijar mañana viernes los servicios mínimos. El departamento de José Luis Ábalos reconoce que la cancelación de hasta 400 vuelos, con inicio o final en España entre los días 25 y 26, “es legal”. Pero añade que se velará por que la compañía “cumpla con los derechos de los pasajeros, establecidos en la normativa europea de compensación, asistencia, reprogramación de vuelos y procedimientos de reclamación”.

Más allá de las recomendaciones de páginas web y bufetes especializados en reclamaciones, ha sido la Agencia Española de Seguridad Aérea (AESA) la que ha informado a los pasajeros que puedan verse afectados por las citadas cancelaciones sobre derechos como la asistencia gratuita en el aeropuerto. Otras garantías son el reembolso del coste de los billetes o la recolocación en la opción más rápida, incluso en compañías competidoras si existen plazas disponibles ese mismo día.

AESA, dependiente de Fomento, tendrá inspectores en diversos aeropuertos para controlar que Ryanair actúa conforme dicta el Reglamento Europeo 261/2004 sobre retrasos, cancelaciones y denegaciones de embarque. Y desde el Ministerio se recuerda que “se abrirán expedientes sancionadores contra la compañía” si se observan incumplimientos.

La ministra de Trabajo defiende el derecho de huelga pese a opinar que los paros serán “muy perturbadores”

Desde la Agencia de Seguridad se recordó ayer a la low cost irlandesa que las cancelaciones por huelga de personal propio no constituyen una circunstancia extraordinaria, viéndose obligada a pagar compensaciones entre 250 y 600 euros a sus clientes, al margen de la asistencia en el aeropuerto, por no haber avisado con un mínimo de 15 días de adelanto. Estos pagos dependerán de la distancia del vuelo.

En el caso de retrasos superiores a las dos horas, Ryanair comenzará a cargar con el derecho a la asistencia de sus clientes. Con cinco horas, estos pueden demandar el reembolso del billete. En cuanto a las citadas compensaciones de 250 a 600 euros por cancelación, también podrán ser exigidas por los usuarios que lleguen a destino final con tres o más horas sobre la hora prevista.

Derecho a huelga

La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, se ha referido hoy al conflicto entre Ryanair y sus 1.800 tripulantes de cabina en España asegurando que estos tienen legítimo derecho a hacer huelga. Una declaración que sirve de respaldo a los sindicatos USO y Sitcpla, que denuncian coacciones a la plantilla y una supuesta amenaza de deslocalización que ha desmentido la empresa. A renglón seguido Valerio afirmó que el Gobierno hará todo lo posible por mediar hasta el último minuto a la vista de que los paros pueden ser “muy perturbadores”.

La ministra recordó que la práctica de contratar bajo legislación laboral de otro país, principal punto de conflicto, entraña una complejidad jurídica que está siendo analizada por Fomento.

¿En qué consiste el derecho de asistencia?

Más que comida y bebida. La aerolínea deberá facilitar a los afectados por la huelga la comida y bebida “suficiente”; sufragará dos llamadas telefónicas y acceso al e-mail. En caso necesario ofrecerá noches de alojamiento.

Pago directo. La asistencia debe ser sufragada por la empresa. En ningún caso puede pedir al cliente que pague y después reclame.

Alta tensión. Ryanair asegura que no piensa irse de España y que ese tipo de anuncios responden a filtraciones malintencionadas de los sindicatos. Estos, por su parte, afirman que han llegado a la empresa para quedarse, pese a no haber sido reconocidos.

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