La llegada de inmigrantes aumenta y alcanza niveles anteriores a la crisis

La población de España incrementó en 132.263 personas el año pasado respecto a 2016

Marruecos, Colombia y Venezuela son los principales países de procedencia de los migrantes extranjeros

La ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio.
La ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio. EFE

En España hubo 132.263 personas más en 2017 que respecto al año anterior. El incremento poblacional se debió principalmente al crecimento del número de personas extranjeras: mientras que el saldo vegetativo -los nacimientos menos las defunciones- fue negativo (-31.245 personas)  el saldo migratorio con el exterior -la diferencia entre el número de inmigrantes y el de emigrantes- fue positivo y provocó un aumento de 164.604 personas, según datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El crecimiento de la población (0,28%) fue positivo por segundo año consecutivo desde 2010.

La llegada de inmigrantes fue un 28,7% superior respecto a 2016 y llegó a alcanzar niveles previos a los de los años de la crisis. En 2017, 532.482 extranjeros establecieron su residencia en España frente a los 599.074 inmigrantes que lo hicieron en 2008. Por el contrario, la emigración descendió un 12,4% respecto a 2016. En 2017 abandonaron el país 367.878 personas, de las cuáles más de una quinta parte (87.685 personas) eran españolas.

Aunque la población total haya crecido, el número de españoles se redujo el año pasado. En concreto, en 20.337 personas debido principalmente al saldo vegetativo negativo. El saldo migratorio de los españoles volvió a ser negativo (-9.267 personas) aunque es una cifra menor que la de 2016, cuando se marcharon 27.252 personas. La población extranjera, por su parte, se incrementó en 152.600 personas.

Este aumento fue fruto de un salto migratorio positivo con el exterior (174.231 personas) y de un saldo vegetativo también positivo (45.120 personas), que se vio reducido por los procesos de adquisición de la nacionalidad española. En 2017, 66.565 residentes consiguieron el documento nacional de identidad.

Por nacionalidades, Colombia y Venezuela representaron los mayores aumentos del flujo de personas que llegan en términos absolutos. El informe del INE destaca el caso venezolano, cuya afluencia aumentó un 44,2% respecto al año anterior y su saldo migratorio se situó en 28.395 personas. Por detrás, Colombia (26.331 personas) e Italia (17.544 personas) cierran el podio. En el polo opuesto se sitúan Reino Unido y Rumanía, con un saldo negativo de 5.287 y 16.212 personas. 

Frente a los que llegaron, unas 87.685 personas con nacionalidad española emigraron al extranjero, continuando con la tendencia a la baja iniciada en 2015. Más del 60% habían nacido en España y el porcentaje de hombres (52,4%) fue ligeramente superior al de las mujeres. Los principales países receptores fueron Reino Unido (19.089 personas), Francia (10.337 personas) y Estados Unidos (7.889 personas). De entre los extranjeros que emigraron de España, las nacionalidades predominantes fueron la rumana (47.396 emigraciones), la británica (27.013 personas) y los 22.498 marroquíes que abandonaron España como lugar de residencia. 

Murcia, única comunidad con un saldo migratorio negativo

Baleares (1,36%) Madrid (1,13%) y Canarias (1,03%) tuvieron los mayores crecimientos de población en 2017. Por el contrario, los mayores descensos se registraron en Castilla y León (-0,70%), Extremadura (-0,64%) y Asturias (-0,64%). En cuanto al flujo migratorio, todas las comunidades excepto Murcia presentaron un saldo positivo. Madrid (43.771 personas) y Cataluña (42.990 personas) tuvieron los registros más altos. 

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