Bimba y Lola repartió cinco millones en dividendo antes de activar su venta

La sociedad remuneró a las fundadoras por primera vez desde 2012

Venderán la firma antes del verano por unos 400 millones con Permira y Carlyle como finalistas

Bimba y Lola repartió cinco millones en dividendo antes de activar su venta

María y Uxía Domínguez, sobrinas de Adolfo Domínguez y fundadoras de Bimba y Lola, tratan de exprimir al máximo el último éxito de la moda española. Ultiman la venta de la cadena textil al capital riesgo por en torno a 400 millones. Pero antes de activar la venta las hermanas Domínguez ya recogieron los frutos de su empresa.

Según las cuentas de 2017, las últimas depositadas en el Registro Mercantil, Bimba y Lola SL repartió 4,8 millones de euros en dividendos a su único accionista, Bimba y Lola Studio. Esta sociedad es la instrumental, repartida al 50% por cada una de las hermanas Dominguez, con las que controlan la firma.

La compañía los desembolsó el 28 de febrero de 2017, dado que su ejercicio fiscal se extiende de marzo a febrero, antes de que Morgan Stanley recibiese el encargo de las empresarias gallegas para sondear el mercado para vender la firma.

Bimba y Lola repartió un dividendo con cargo al beneficio de ese ejercicio. En concreto, distribuyó casi un tercio de las ganancias del ejercicio, que ascendieron a 15,4 millones, obtenidos con unas ventas de 136 millones. Ya en el ejercicio cerrado en febrero de 2012 las hermanas Domínguez se repartieron algo más de tres millones, pero esta vez fue con cargo a reservas. Año y medio después, María y Uxía Domínguez ultiman la venta de su compañía. Fuentes próximas a la operación sitúan a dos fondos, Carlyle y Permira, en la fase final de la operación, que se cerrará en las próximas semanas, antes de verano. Precisamente, el objetivo de las fundadoras por obtener la mejor tasación posible paralizó la venta la pasada primavera, según fuentes conocedoras de la operación. Esperaban una valoración de la empresa de al menos 450 millones e incluso llegaron a valorar una salida a Bolsa. Algunos de los fondos que mostraron interés (como Bain o KKR) se cayeron del proceso.

Las fundadoras buscan una solución para retener una participación. Así lo hizo otro emprendedor español exitoso, Andoni Goicoechea, el fundador de las hamburgueserías Goiko. Retiene un 20% de las acciones, mientras que el resto lo vendió a L Catterton (el fondo de LVMH), que también pujo por Bimba y Lola. La valoración del 100% de Goiko Grill ascendió a unos 150 millones.

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