Un reconocimiento a la excelencia en gobierno corporativo

La Fundación Cuatrecasas crea el galardón para preservar y expandir el legado del jurista Manuel Olivencia

Primera reunión de los miembros del jurado con el comité ejecutivo del premio.
Primera reunión de los miembros del jurado con el comité ejecutivo del premio.

El prestigioso jurista Manuel Olivencia, fallecido el 1 de enero de este año, hizo de la búsqueda de la excelencia “un deber, una exigencia ontológica y una aspiración constante y permanente” desde su cátedra de Derecho Mercantil de la Universidad de Sevilla, como presidente de la comisión que redactó, en 1998, el primer código español de gobierno corporativo o como vicepresidente de la firma Cuatrecasas.

Con el fin de preservar y expandir su legado y de contribuir a incentivar los avances y los esfuerzos de las empresas españolas en materia de buen gobierno corporativo, la Fundación Cuatrecasas ha creado el Premio Manuel Olivencia al Buen Gobierno Corporativo.

“Manuel Olivencia nos brindó durante años su sabiduría y su buen hacer, una praxis que marcó el derecho mercantil en nuestro país y cuyos principios han sido fundamentales para asentar los cimientos del buen gobierno corporativo en España y en otros países de nuestro entorno. Creemos que es el momento de honrar y preservar su legado con la creación de este galardón”, señaló Rafael Fontana, presidente de Cuatrecasas y vicepresidente de la Fundación Cuatrecasas, durante la presentación del premio.

El galardón tiene carácter anual y para esta primera convocatoria está abierto el plazo de presentación de candidaturas hasta el 9 de julio (se inició el 1 de junio). El ganador se dará a conocer en la primera quincena de octubre y se baraja como fecha del acto de entrega el 24 de octubre en el Palacio de la Bolsa de Madrid. El galardón premia “las mejores prácticas de buen gobierno corporativo en sociedades cotizadas en España, sean españolas o no, y excepcionalmente a personas físicas que se hayan distinguido de manera individualizada en una actuación o conducta concreta de buen gobierno”, explicó Juan Aguayo, socio de Cuatrecasas y director del premio.

Un jurado de 14 miembros

La fundación ha instituido un jurado compuesto por 14 miembros “con amplias facultades para el elegir los candidatos y que considerará el valor ético de las prácticas, si puede ser un modelo y ser replicables por otras sociedades”, apuntó Aguayo. Porque, como remarcó, “los inversores utilizan cada vez más la arquitectura del buen gobierno para su toma de decisiones, y los analistas financieros dedican cada vez más tiempo y recursos para entender y valorar el gobierno corporativo de las sociedades cotizadas”. “Es una tendencia que se refuerza por convencimiento y por la legislación que recoge ese convencimiento”, concluyó.

Macarena Olivencia, socia de Cuatrecasas e hija del fallecido Olivencia, ocupa la presidencia de honor. El jurado está compuesto por 14 miembros de gran prestigio y reconocimiento en el ámbito empresarial y jurídico, encabezados por su presidente, Manuel Pizarro, académico de número de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación.

El jurado lo componen como vocales: Francisco Ballester; Jaime Caruana; Adela Cortina; Eva Castillo; Cristina Garmendia; Juan Arena; Luis Isasi; Consuelo Madrigal; Ignacio Gil-Casares; Francisco Pérez-Crespo; Matías Rodríguez-Inciarte; Alfonso Sánchez-Tabernero, y Antonio Zoido Martínez. Actúa como secretario del jurado Rafael Hidalgo, consejero de Cuatrecasas.

“A través de este premio queremos identificar y dar a conocer las mejores prácticas empresariales que reflejen la importancia del gobierno corporativo y la gestión transparente de la empresa como factor principal para la generacíon de valor de forma sostenible”, resumió Fontana.

Legado jurídico

Manuel Olivencia (Ronda, Málaga, 1929-Sevilla, 2018) fue un jurista completo que combinaba la vocación de enseñanza desde su cátedra de Derecho Mercantil en la Universidad de Sevilla con el deseo de compartir el conocimiento desde su trabajo profesional en Cuatrecasas.

Además de catedrático y abogado, Olivencia fue subsecretario de Educación, consejero del Banco de España, comisario de la Expo 92 de Sevilla y presidente de la comisión que redactó el Código Olivencia. Entre los reconocimientos a su carrera poseía varias cruces nacionales, como la de Alfonso X el Sabio, Isabel la Católica, era hijo predilecto de Ronda y adoptivo de Sevilla.

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