La escuela de las nuevas oportunidades

Mutua y Konecta forman a personas en situación de vulnerabilidad

El objetivo es la incorporación a trabajar en Mutua Madrileña

responsabilidad corporativa
Rafael González-Palenzuela, director de recursos humanos de Mutua, durante una clase en la Escuela Mutua Madrileña.

Acceder a un empleo, para las personas en situación de vulnerabilidad, es la principal forma de recuperar la autonomía personal y la independencia. Sin embargo, en muchas ocasiones, la propia situación individual viene agravada por la falta de formación o capacitación profesional.

Mutua Madrileña y su fundación, en colaboración con Fundación Konecta, han puesto en marcha la Escuela Mutua Madrileña de capacitación profesional, una iniciativa para formar y emplear como operadores de contact center a mujeres víctimas de violencia de género y personas en situación de vulnerabilidad.

En esta primera edición del proyecto participan 11 mujeres, seleccionadas a partir de perfiles facilitados por entidades como Cruz Roja, la Federación de Mujeres Progresistas, la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres o Inserta Empleo. “La mayoría son víctimas de violencia de género, pero también hay varias alumnas que tienen algún tipo de discapacidad”, señala Rafael González-Palenzuela, director de recursos humanos de Mutua Madrileña. “Que sean todas mujeres ha sido casualidad, pues las plazas están destinadas a personas en situación de vulnerabilidad, tanto hombres como mujeres”, apunta.

La duración del curso de operador de ‘contact center’ es de cuatro meses, con más de 440 horas de formación y 40 horas de prácticas

Los encargados de impartir el programa formativo son profesionales de Mutua Madrileña y Fundación Konecta, “muy cualificados y con una amplia trayectoria en el ámbito de la formación”, destaca el directivo de Mutua. “Estas personas combinan tanto el expertise técnico necesario de los contenidos de la formación como el conocimiento y la sensibilidad que requiere el trato con las alumnas”, matiza.

Doble certificación

El programa está acreditado con una doble certificación: un certificado de profesionalidad, de carácter oficial y validez en todo el territorio nacional, y la certificación en la distribución de seguros. Porque “la nueva normativa que regula el sector asegurador exige que los profesionales que vayan a desempeñar labores en la mediación de seguros, gestión, ejecución y formalización de los contratos, gestión de siniestros, etc., tengan una certificación específica. De ahí la doble certificación”, explica el director de recursos humanos de Mutua.

El temario se complementará con contenidos adaptados a las necesidades específicas de aprendizaje de los alumnos (habilidades relacionadas con la atención y experiencia del cliente, conocimientos del sector asegurador, nuevos retos y últimas tendencias, etc.). Además, contará con clases magistrales de docentes de reconocidas escuelas de negocio como ESIC e ICEA para que puedan profundizar en el conocimiento sobre el mundo de la empresa y el sector asegurador.

La duración del curso es de cuatro meses, a lo largo de los cuales los participantes recibirán más de 440 horas de formación lectiva en aulas homologadas por la Comunidad de Madrid y 40 horas de prácticas en las empresas del grupo Mutua o Fundación Konecta. “Y para facilitar la participación de los beneficiarios en el proyecto, todos ellos contarán con una ayuda económica de 200 euros mensuales en concepto de becas para gastos de transporte y manutención”, destaca González-Palenzuela.

Tras finalizar el curso, todos los participantes que superen con éxito la formación “se incorporarán a trabajar de forma normalizada en las empresas del grupo Mutua y contarán con un seguimiento individual durante seis meses para ofrecerles el apoyo necesario y potenciar el éxito de su inserción laboral”, subraya González-Palenzuela.

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