Los fondos Omers, Antin, Digital Bridge y Permira llegan a la recta final de la inminente venta de Ufinet

El vendedor baraja trocear el negocio de Latinomérica y adjudicarlo a más de un fondo

Enagás se reserva el derecho de compra de una parte de la compañía

Iñigo García del Cerro Prieto, consejero delegado de Ufinet.
Iñigo García del Cerro Prieto, consejero delegado de Ufinet.

Se trata de una de las operaciones que más apetito ha despertado en el capital riesgo. Una de esas operaciones que ningún gran fondo a nivel internacional se quiere perder.  Pugnan en reñida competencia por hacerse con Ufinet, el negocio de fibra óptica que perteneció en su día a Gas Natural y que el fondo Cinven puso en venta por entre 1.500 y 2.000 millones de euros, tras haberlo adquirido en junio de 2014 por 510 millones de euros incluyendo deuda.

Omers, Antin, Digital Bridge y Permira son los fondos de capital riesgo que están en la lista corta de compradores de la compañía que pilota como consejero delegado Iñigo García del Cerro Prieto desde que Cinven se la compró a Gas Natural Fenosa, según fuentes conocedoras de la operación. El vencedor o vencedores se anunciará de forma inminente, a lo largo de esta semana. Las fuentes consultadas señalan que la semana pasada Cinven recibió las ofertas vinculantes y que estas están diseñadas para maximizar el valor de la operación. Es decir, la posibilidad de que finalmente se troceen los negocios en Latinoamérica de los de España cobra fuerza. De ahí que pueda haber dos, o incluso más, ganadores.

En España cuenta con más de 17.500 kilómetros de fibra y otros 43.100 kilómetros de tendido óptico en varios países de Latinoamérica, entre ellos Colombia, Paraguay, Ecuador, México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá. En 2016, el negocio al otro lado del Atlántico suponía el  52% de su volumen de negocio y el de España, el 48% restante. 

Frente a la voraz competencia entre los fondos, una empresa española se guarda un as bajo la manga para hacerse con una parte del negocio de Ufinet. Según aparece reflejado en las cuentas anuales de 2016, las últimas depositadas en el Registro Mercantil, el futuro fondo comprador de Ufinet tendrá que entregar al grupo pilotado por Marcelino Oreja ocho líneas de fibra oscura (una de las patas de su negocio) si este así lo desea. Corresponden a algo menos de 11.000 kilómetros, frente a los 17.500 que tiene en España y los 67.000 en todo el mundo.

Las cifras de la compañía

  • Resultados. Según las cuentas de 2016, las últimas depositadas en el Registro Mercantil, Ufinet obtuvo un beneficio bruto de explotación (ebitda) de 32,48 millones y unos ingresos de 166 millones. A esta fecha contaba con una plantilla de 427 trabajadores.
  • Deuda. Cinven vende Ufinet con una deuda financiera que ascendía, a 31 de diciembre de 2016, a 541 millones. El montante principal se corresponde con préstamos con bancos y entidades de crédito por 423 millones. Cuenta con un préstamo sindicado que firmó con Barclays en 2014 por 295 millones. Vencerá en 2021 y por él abona un interés del euríbor más el 4,37%.

El origen de este paquete, con un valor inferior a los 100 millones de euros según fuentes del mercado, se remonta al origen mismo de Ufinet, en los años 90. Entonces Gas Natural desgajó su negocio de fibra óptica, muy en boga en un momento de plena eclosión de las tecnologías de la comunicación, en lo que llamó Desarrollo del Cable y después Ufinet. Entre todo lo que transfirió a esta nueva sociedad se encontraba también la parte de fibra que Enagás había desplegado junto a sus oleoductos y que no había sido explotada de manera comercial.

Al tiempo, la nueva sociedad firmó un acuerdo con Enagás por el que le alquilaba el uso de esas redes de fibra a cambio de una contraprestación económica. Sin embargo, a este contrato se introdujo una adenda, según la cual Enagás podría recomprar estas redes 12 meses antes de que venciese el contrato, en 2028. Y lo haría desembolsando "precios del mercado".

El despliegue de la llamada fibra oscura es una práctica habitual entre gasistas, telecos o eléctricas. A la hora de construir un gaseoducto, como en este caso, despliegan junto a él redes de fibra que en un principio no se requieren paraexplotar comercialmente. En su lugar, este exceso de cableado se suele alquilar a terceras empresas para realizar sus conexiones internas.

El hecho de tener que trocear la compañía no parece un problema para los fondos compradores, toda vez además que percibirán una contraprestación en caso de que Enagás ejerza su derecho de compra.

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