Iberdrola se mantiene firme en su oferta por Eletropaulo a pesar del arbitraje

Su a filial brasileña mantiene “inalterable” su interés por la distribuidora

Se reserva otras acciones judiciales o administrativas

Sede de Neoenergía, filial brasileña de Iberdrola.
Sede de Neoenergía, filial brasileña de Iberdrola. Efe

La rocambolesca batalla por el control de Eletropaulo sigue sumando capítulos. Después de que Iberdrola, a través de su filial brasileña, Neoenergía, instara un arbitraje contra la distribuidora eléctrica de Sao Paulo por el incumplimiento del acuerdo que ambas empresas firmaron el 16 de abril relativo a una ampliación de capital, la compañía comunicó ayer al regulador de la Bolsa brasileño su intención de continuar con la opa que mantiene por su control.

 En un hecho relevante, la filial de Iberdrola comunicó que “mantiene ansolutamente inalterado su interés en la adquisición de acciones de Eletropaulo, incluso según lo previsto en el Acuerdo de Inversión [el antes citado], y que los términos y condiciones de su oferta siguen siendo las mismas que las comunicadas el pasado 7 de mayo”. Todo ello, a pesar del procedimiento arbitral que la compañía instó este lunes “para defender los derechos derivados del acuerdo” y de cualquier “otra medida judicial o administrativa que Neoenergía pueda adoptar”. En su pugna por la brasileña, Iberdrola compite con Enel, que mantiene otra opa de apenas dos céntimos de euros por acción superior a la española: 7,59 frente a 7,57 euros por título.

En medio de estas ofertas subyace la historia de una ampliación de capital que, en realidad, era la única operación que inicialmente pretendía el consejo de Eletropaulo. En el marco de un nuevo plan estratégico 2018-2020, esta compañía se fijó un objetivo de inversiones de 4.900 millones de reales brasileños, el doble de las realizadas en los últimos años. La viabilidad de dicho plan dependía de la resolución de una vieja disputa judicial por la que Eletropaulo debía compensar a otra compañía local, Eletrobras, con más de 300 millones de euros.

Un riesgo que reducía el atractivo de la primera para los inversores, según reconocían públicamente sus responsables. Para ello, mediante un proceso transparente, Eletropaulo optó por fortalecer su estructura de capital mediante una ampliación para la que buscó al mejor postor. La primera propuesta llegó el 22 de marzo de la mano de la propia Enel, que fue rechazada por el consejo de Eletropaulo el 16 de abril, que se decantó por la presentada por Neoenergía, que se comprometía a suscribir el 80% de la ampliación en ciernes (lo que le daría hasta un máximo del 40% del capital) y a lanzar una posible opa por el resto del capital, al mismo precio: 25,51 reales por acción.

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Para entonces, el 5 de abril, la energética pública Eletrobras, había lanzado ya la primera opa sobre Eletropaulo, a la que seguirían las de Enel y Neoenergía. Al ser algo mayor la de la italiana, que puso como condición que la opada desistiera de realizar cualquier ampliación de capital previa (ha prometido hacerla después de la opa), Eletropaulo aceptó. Un incumplimiento de su acuerdo con Iberdrola, que esta ha llevado ante un árbitro.

 

¿Y si Enel gana la opa e Iberdrola el arbitraje?

Las opas de Iberdrola y Enel (y de cualquier otro posible inversor que se apunte antes del 28 de mayo) siguen su curso. Si ninguna se retira antes del 4 de junio, el control de Eletropaulo se decidirá en una subasta. También seguirá en paralelo el arbitraje instado por Neoenergía, cuya resolución llegará muy posteriormente.

Se podría dar la paradoja de que Enel se lleve el gato al agua y adquiera la mayoría del capital de la distribuidora de Sao Paulo y que después Iberdrola ganase el arbitraje. ¿Se podría ver obligada Enel, en este caso, a realizar la ampliación de capital acordada el 16 de abril que daría a Iberdrola hasta el 40% del capital de Eletropaulo? El tiempo lo dirá.

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