Iberdrola insta un arbitraje contra Eletropaulo y atiza la pugna en Brasil

Denuncia la anulación del acuerdo alcanzado para suscribir una ampliación de capital

La española mantiene una batalla con Enel por controlar la distribuidora de Eletropaulo

Arbitraje de Iberdrola en Brasil
Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola.

Neoenergia, la filial brasileña de Iberdrola que rivaliza con Enel por hacerse con el control de Eletropaulo, ha solicitado un arbitraje contra esta compañía por haber incumplido el acuerdo alcanzado por ambas partes el 16 de abril. Según dicho acuerdo, Neoenergía entraría a formar parte del accionariado de la distribuidora de Sao Paulo a través de una ampliación de capital que la filial de Iberdrola se comprometió a suscribir hasta en un 80% de la emisión.

 Según un hecho relevante publicado ayer, Eletropaulo anunció que había recibido de la Cámara de Arbitraje del Mercado (CAM) la solicitud de incoación de un procedimiento arbitral presentado por Neoenergia. En concreto, la filial de Iberdrola denuncia que la distribuidora ha incumplido el acuerdo del pasado 16 de abril, en el que, además de la citada ampliación de capital, Iberdrola se comprometía a estudiar el lanzamiento de una opa hasta el 100% de las acciones de la brasileña, que debía referendar el consejo de Neoenergía.

Nada más conocerse este pacto, Enel lanzó una opa por Eletropaulo, a la que siguió otra de Iberdrola. Ambas ofertas fueron mejoradas posteriormente y, en estos momentos, la italiana encabeza el precio (32,2 reales brasileños o 7,59 euros por acción), lo que supone valorar la compañía en unos 1.300 millones de euros. Pero está a tan solo dos céntimo de la española (32,1 reales por acción o 7,57 euros).

Según la denuncia de arbitraje, Neoenergia se comprometía a suscribir una ampliación de capital por un total de 67,73 millones de acciones que Eletropaulo emitiría en el marco de una oferta pública de suscripción que podían darle hasta un 40% del capital, a un precio de 25,51 reales brasileños (unos 6,02 euros).

Sin embargo, en medio de las ofertas de Enel y Neoenergia (una batalla de opas sin precedentes en en Brasil), Eletropaulo acordó cancelar este acuerdo de ampliación de capital con la filial de Iberdrola, dando así respuesta a una de las peticiones de la italiana para mantener la puja por la distribuidora brasileña.

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En su primera oferta, Enel puso como condición que la brasileña desistiese de su intención de ampliar capital y, aunque posteriormente, quitó dicha condición, fue Iberdrola la que hizo valer un acuerdo que podría terminar en una paradoja: que la energética que preside Ignacio Galán se hiciese con el 40% de la brasileña y Enel, a través de su opa, con el 60%. En otras palabras, se convertirían en socios involuntarios.

En el comunicado al regulador brasileño, la Comisión de Valores Mobiliarios (CVM), Eletropaulo considera que la solicitud presentada por Neoenergia es “infundada”, ya que el acuerdo de inversión “se ha cumplido íntegramente, lo que se demostrará a lo largo del procedimiento”.

Fuentes de Iberdrola insisten en que se ha incumplido el compromiso y que el regulador brasileño ha querido abrir el proceso para que surjan nuevas ofertas.

Se abre una subasta

La CVM decidió aplazar del 18 de mayo hasta al próximo 4 de junio la subasta por Eletropaulo. La puja se ha convocado para que las empresas interesadas en adquirir Eletropaulo presenten sus ofertas en sobre cerrado. Además, hasta el día 14 se podrían presentar nuevas ofertas.

Las de Enel e Iberdrola no han sido las únicas que ha recibido Eletropaulo, ya que eran competidoras de una primera, hostil, que lanzó la compañía local Energisa, que se ha retirado finalmente de la contienda.

En el caso de que aparezca en escena algún nuevo inversor, Enel y la filial de Iberdrola tendrían hasta el 24 de mayo para elevar el precio de su propuesta, justo 10 días antes de la celebración de la subasta. Asimismo, un nuevo oferente podría presentarse el mismo día de la subasta, aunque siempre que haya manifestado su deseo de participar en el proceso antes del día límite.

Mientras tanto, el grupo estatal Enel, propietario de Endesa, que aspira a reforzar su posición en Brasil, se da como ganadora de la batalla por una distribuidora que se disputa con otro coloso europeo. Así lo proclaman sus responsables en distintos círculos.

 

Malestar en el Gobierno brasileño

Aunque todo hacía pensar que el acuerdo amistoso que Iberdrola firmó con Eletropaulo por el que se comprometía a suscribir hasta el 80% de una ampliación de capital que la brasileña necesitaba para saldar una deuda judicial, la ponía en una situación de ventaja para tomar el control, las tornas han cambiado.

Tras la incursión de Enel, que fue la primera en lanzar una opa sobre la brasileña, tras conocer el citado pacto y el compromiso de Iberdrola de hacer lo propio, la española optó por enturbiar la situación remitiendo una carta a la Comisión Europea denunciado la competencia desleal de un grupo estatal como Enel.

El escrito, que no tenía ni la consideración de queja, no ha gustado al Gobierno brasileño, que lo ha considerado un exceso por parte de Iberdrola, según aseguran fuentes del sector.

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