El Estado pagará con impuestos los más de 2.000 millones que costará toda la subida de las pensiones

Todas las pensiones subirán un 1,6% este año y las mínimas y no contributivas, un 3%

La medida tendrá efectos retroactivos desde el 1 de enero pasado

Mininistro de Hacienda, Cristóbal Montoro.
Mininistro de Hacienda, Cristóbal Montoro.

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, despejó este viernes todas las incógnitas sobre cómo piensa pagar el Gobierno las dos subidas de pensiones que incluirá en los Presupuestos Generales del Estado de este año.

Tras la reunión del Consejo de Ministros, Montoro explicó que será el Estado, y no la Seguridad Social, quien se hará cargo de pagar los 1.500 millones que supondrá subir todas las pensiones un 1,6% tal y como ha pactado el Gobierno con el PNV a cambio de sacar adelante los Presupuestos. A este coste habrá que añadir otros 620 millones que supondrá elevar un 3% las pensiones mínimas, algo decidido unilateralmente por el Ejecutivo. Además, se pagarán otros 400 millones para elevar la base reguladora de las pensiones de viudedad.

En total, el Estado deberá abonar a la Seguridad Social, de la caja de los impuestos generales, a través de transferencias, más de 2.000 millones para costear ambos incrementos de las pensiones.
Montoro aseguró que el Gobierno cumplirá la senda acordada con Bruselas de reducción del déficit público, tal y como se incluye en el Programa de Estabilidad también aprobado este viernes, de forma que en 2021 también desaparezca el déficit de la Seguridad Social.

Para Montoro, hasta ese año “el déficit que hay que hacer desaparecer prioritariamente es el de la Seguridad Social” y mientras que eso ocurra será el Estado el que abone las subidas de las pensiones como las que incluirá el Presupuesto del presente ejercicio.

Pero, ¿de qué partidas presupuestarias se detraerá este dinero? Montoro detalló que el acuerdo con el PNV ha sido posible porque el Gobierno ha constatado que tendría un “margen” para financiarlo en dos capítulos de gasto que finalmente serán inferiores a lo previsto.

Por un lado, los intereses de la deuda serán menores a lo presupuestado en el anteproyecto de Ley de Presupuestos de 2018, tras la mejora de calificaciones para España por parte de las agencias de rating. Si bien, este objetivo se presenta difícil en un contexto de alza de las rentabilidades de la deuda ante la previsible retirada de estímulos del BCE.

Y, en segundo lugar, el ministro de Hacienda explicó que lo que había previsto el Ejecutivo abonar como consecuencia del pago de sentencias por el rescate de las autopistas será inferior en este ejercicio a la cuantía que estaba programada.

Dicho esto, Montoro añadió una tercera fuente de financiación adicional de las pensiones: la creación de nuevos impuestos sobre los servicios y la economía digital. Precisamente, esta nueva fiscalidad se debatirá este sábado en Sofía (Bulgaria) en la reunión del Eurogrupo, según dijo el ministro.

Asimismo se mostró confiado en que este planteamiento de conseguir nuevos ingresos para financiar mejor al Estado y a la Seguridad Social “atienda también mejor a las propuestas de otros grupos políticos” en el Pacto de Toledo.

De hecho, el titular de Hacienda puso todas sus esperanzas en que el Pacto de Toledo recupere sus trabajos con normalidad, tras el estancamiento vivido en esta comisión por los enfrentamientos ante la revalorización de las pensiones. Es más, remitió la aplicación final de varias de las medidas pactadas a los futuros acuerdos de este pacto.

Y, aunque en principio se dijo que las pensiones también subirían lo mismo que el IPC en 2019, las enmiendas presentadas el viernes por el Partido Popular a los Presupuestos de 2018 dicen otra cosa. El texto, que tiene el visto del Ejecutivo, contempla que la subida del próximo año quede supeditada a un acuerdo de los partidos políticos dentro de las negociaciones del Pacto de Toledo. En caso de que no se logre un consenso, la enmienda establece que la revalorización para el próximo año será también del 1,6%. A la espera de lo que decida esta comisión parlamentaria, Montoro estimó que el coste de actualizar las pensiones en 2019 rondará los 1.800 millones de euros.

La subida de las pensiones tendrá efectos retroactivos desde el pasado 1 de enero, con lo que los jubilados recibirán la diferencia entre la revalorización del 0,25% ya aplicada y el 1,6% o el 3% que les corresponda. Probablemente esta diferencia se abonará en una paga única.
Además, las pensiones de viudedad elevarán su base reguladora del 52% al 56% este año y al 60% en el próximo año.

El factor de sostenibilidad, en el aire

  • Frenar el gasto. Las enmiendas a los Presupuestos aprobadas este viernes en el Consejo de Ministros incluyen también el retraso del factor de sostenibilidad del 2019 al 2023. Aunque introducen una precisión: se vinculan también a las decisiones que se tomen el seno del Pacto de Toledo. Así puntualizan que el año 2023 será el último posible para aplicar dicho factor pero podría adelantarse si así lo entiende la citada comisión parlamentaria. Este factor era, junto al índice de revalorización, las dos medidas aprobadas en 2013 para frenar el gasto en pensiones.
  • Sin dramatismos. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, precisó que todas las futuras decisiones en materia de pensiones deberán hacerse en el marco del Pacto de Toledo, ya que, según dijo, es importante que todo quede fijado en esa órbita en la que están todos los grupos parlamentarios, “y se salga de ese dramatismo, que asegura que el sistema de pensiones no es financiable ni sostenible”. Por ello, pidió “la consecución de un acuerdo en el Pacto de Toledo que, según lo visto estos días, seremos capaces de alcanzar”.
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