Los hurtos como el de Cifuentes originan más de 1.800 millones de pérdidas anuales a la distribución

Bebidas alcohólicas, conservas, productos de maquillaje, maquinillas de afeitar o accesorios para telefonía son los más sisados

Cristina Cifuentes tras la rueda de prensa ofrecida hoy en la que ha anunciado su dimisión como presidenta de la Comunidad de Madrid.
Cristina Cifuentes tras la rueda de prensa ofrecida hoy en la que ha anunciado su dimisión como presidenta de la Comunidad de Madrid. EFE

Sistemas sofisticados de alarmas, cámaras de vigilancia, etiquetas inteligentes que dejan rastro de la trazabilidad de los artículos, vigilantes in situ uniformados o emboscados como un cliente más. Todo es poco para evitar acciones como la que en 2011 protagonizó la ya expresidenta de la Comunidad de Madrid dejando caer en su bolso, por erro dos botes de crema cosmética regeneradora.

En el caso de Cifuentes la vigilancia preventiva funcionó y en este caso Eroski evitó las pérdidas que le hubiese ocasionado su ‘involuntaria’ acción. Sin embargo la distribución organizada no siempre logra este nivel de éxito que logro con la ya expresidenta de la Comunidad de Madrid.

Según los últimos estudios, las empresas españolas de distribución perdieron 1.800 millones de euros en 2017 como consecuencia de la denominada pérdida desconocida, un índice que se sitúa en el 0.82% del total de ventas.

La distribución organizada y en concreto la asociación Aecoc, entiende el conpeto de la pérdida desconocida como la diferencia entre el inventario teórico y el real del stock, pero su origen no solo puede adjudicarse al mero hurto o al robo. En 2015 se cuantificó que en un 61% de los casos se debe al hurto externo, un 23% al hurto interno y en un 16% debido a errores administrativos.

Según los datos de un estudio que anualmente realiza la Asociación sectorial AECOC en colaboración con la consultora y auditora EY, los productos más afectados por el hurto son aquellos que se venden fácilmente en mercados paralelos como las bebidas alcohólicas, conservas, productos de maquillaje, maquinillas de afeitar o accesorios para telefonía.

El informe del año pasado aseguró que casi el 60% de las pérdidas correspondieron a hurtos externos, frente al 22% de los internos. El informe pone de evidencia la caída de los hurtos (81% de la pérdida desconocida frente a 84% de 2015) y un crecimiento de tres puntos en los errores de gestión, que hace referencia a fallos como la anotación de ventas con precios erróneos o la no contabilización de mermas por obsolescencia.

Respecto a los segmentos más afectados destaca el comercio de ferretería y construcción, donde la pérdida desconocida tiene un peso del 1,18%. Le siguen el textil, con el 0,85%; el gran con el 0,82%, la perfumería, con el 0,53% y la electrónica de consumo, con el 0,36%. Todos los sectores han reducido la incidencia de los hurtos, salvo el gran consumo. En este sentido, los supermercados tienen una mayor incidencia en el hurto que los hipermercados. Además, el 60% de las empresas ven en las cajas de autocobro un filón para el aumento de las pérdidas, por lo que casi un 90% reconoce haber instalado videovigilancia y presencia de empleados para evitar robos.

En lo que se refiere a productos, los distribuidores sitúan a las bebidas alcohólicas y los productos ibéricos son los más hurtados en alimentación. En cosmética son las cremas, los maquillajes y los perfumes. En textil, las camisetas y camisas; en ferretería, el material eléctrico y de iluminación, y en electrónica, las consolas y los accesorios.

 

 

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