Acacia, la gestora de fondos que nació tras llegar la paz al País Vasco

Cuatro familias de industriales crearon la firma hace 20 años

En 2011 decidieron convertir las sicav en fondos de inversión abiertos

Manifestación en Bilbao.
Manifestación en Bilbao.

El 5 de septiembre de 2011 la banda terrorista ETA anunció el cese definitivo de la violencia, tras 50 años de atentados y más de 820 asesinatos. Solo unos meses después nacía la gestora de fondos Acacia Inversión. La génesis del proyecto se remonta a 1997, con una sociedad gestora de carteras. Con el fin del terror, sus promotores decidieron abrir puertas y ventanas, y hacer accesible a todos los públicos sus productos financieros.

Los creadores de esta iniciativa fueron los miembros de cuatro familias industriales del País Vasco. En la época en que la banda terrorista secuestraba y extorsionaba a los empresarios, e imperaba la ley del silencio, decidieron unir fuerzas para crear un multi family office. Se trataba de contar con un despacho de abogados, una consultoría contable y un brazo inversor, para poder administrar parte de su patrimonio.

“Durante años la gente con dinero del País Vasco buscaba ante todo la discreción. No querían que nadie supiera nada sobre su riqueza y no hacían ninguna ostentación”, explica Miguel Roqueiro, director de inversiones de la gestora.

Con la derrota de la banda criminal, los promotores decidieron convertir las sicav en fondos de inversión, para permitir que cualquiera pudiera invertir en sus vehículos.

Ahora la gestora administra un patrimonio por 230 millones de euros (que en buena medida sigue siendo propiedad de las cuatro familias fundadoras), y cuenta con una gama de fondos de inversión, algunos con un rendimiento muy atractivo.

Su fondo Acacia Premium invierte en Bolsa de todo el mundo y ha logrado una rentabilidad media anual del 13,26% en los últimos cinco años, convirtiéndose en el mejor fondo español de su categoría en este periodo.

El consejero delegado y cabeza visible del proyecto es Alberto Carnicer, exinspector de Hacienda de la Diputación Foral de Bizkaia, y miembro de una de las cuatro familias fundadoras.

“Queremos convertirnos en una firma de referencia en el ámbito de la banca privada, aportando a nuestros clientes la confianza de que los socios fundadores invierten también en los fondos, y un alto grado de cercanía”, explica Germán García Velasco, responsable de asesoramiento y planificación.

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