Un alumno universitario cuesta al Estado 26.000 euros más que uno de FP superior

Las empresas familiares claman por un nuevo sistema de Formación Profesional dual

Piden regular las figuras del orientador profesional en los centros educativos y de los tutores en las empresas

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El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, visitando un centro de FP dual de Bankia en Valencia.

El sector servicios es indudablemente el motor de la actividad en España. Más de la mitad de todo el empleo creado en 2017 se generó en los servicios. Sin embargo, también es el sector que soporta más sobrecualificación de sus trabajadores: seis de cada diez empleados tienen una formación superior a la que requiere su empleo. Es más, esta situación hace que España ocupe el tercer puesto en sobrecualificación en el sector servicios de toda la UE, solo superada por Grecia y Chipre.

¿Por qué ocurre eso? Las empresas familiares tienen claro que "una de las razones que explican el elevado nivel de sobrecualificación es la falta de una oferta de formación de calidad intermedia, es decir, de una Formación Profesional de calidad, actualizada y adaptada a las necesidades del mercado", según concluye el informe Orientación profesional y formación dual, realizado por el Instituto de la Empresa Familiar y la Fundación Bankia por la Formación Dual.

Es más, en este trabajo se argumenta que tanta sobrecualificación, además de generar frustraciones personales, tiene un alto nivel de ineficiencia para el sistema y las arcas públicas. En concreto, el informe cifra el coste medio anual por alumno universitario en 6.500 euros durante un periodo medio de seis años, frente a este mismo coste de un alumno de un grado superior de Formación Profesional, que termina sus estudios a los dos años. Esos cuatro años suponen un ahorro de en torno a 26.000 euros por cada alumno que en lugar de cursar una carrera universitaria estudiase FP. A lo que habría que añadir que el joven estaría en el mercado laboral mucho antes.

La preocupación de la empresa familiar por el "evidente desfase ente el sistema de formación español y las necesidades del mercado de trabajo" ha quedado hoy patente en la presentación de este estudio. De hecho, según los autores de este trabajo, dicho desfase se ha convertido en uno de los principales obstáculos para el crecimiento empresarial.

"En un país como España, con una tasa de paro juvenil del 37,5% se da la paradoja de que las empresas tienen a menudo serias dificultades para encontrar personal cualificado que se adapte a los requerimientos de los nuevos empleos", han precisado.

Ante todo esto, el Instituto de la Empresa Familiar considera que la solución pasa por una “reforma en profundidad de la FP dual” como palanca para luchar contra el desempleo juvenil.

Entre las diez propuestas que han hecho hoy para esta reforma están: incluir la FP dual en el Pacto por la educación; definir, capacitar y potenciar las figuras del orientador profesional y la del tutor en las empresas. Asimismo, fomentar la especialización de los centros de FP dual y su gestión publico-privada; promover esta modalidad en las pymes y evaluar y controlar esta formación en cada uno de los centros. Todo, adecuando para ello el marco regulatorio, ahora pendiente de negociación entre el Gobierno, los agentes sociales y las comunidades autónomas.

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