DBRS sube también la nota a España y acerca al país al sobresaliente

Sube un escalón el rating a España, desde A- a A

La agencia sitúa la calificación por encima de las de S&P, Fitch y Moody’s

DBRS sube también la nota a España y acerca al país al sobresaliente

La cuarta mayor agencia de la calificación de rating del mundo, DBRS, decidió el viernes seguir el camino que previamente habían recorrido Standard & Poor's, el pasado 23 de marzo, y Fitch, el 19 de enero. Ambas devolvieron la calificación de A-, un notable bajo, a España desde la previa de BBB-. Pero, en este caso, ha sido más optimista que sus competidores y ha llevado a España de vuelta al sobresaliente. Le ha otorgado una A, con perspectiva estable.

Cierto es que la firma canadiense ha sido la que más ha confiado en España. Su peor nota desde que comenzó a evaluar al país, ha sido de A baja (low, en la nomenclatura oficial), equivalente al A- en sus dos mencionados colegas.

La última revisión, del pasado 6 de octubre, mantuvo sin cambios esa nota y en el informe alertó de que las tensiones en Cataluña, que acababa de celebrar el referéndum ilegal para convalidar una eventual independencia, eran un potencial obstáculo para la economía y las finanzas públicas del país. En esta ocasión, la agencia de rating no se ha arrugado por las tensiones soberanistas. En su opinión, estas se han reducido y se mantendrá así en los próximos meses, de modo que no afectará de manera sustancial a la economía española. Esto provocado, según su visión, por la aplicación del artículo 155 de la Constitución, la falta de quorum para investir a un nuevo president y la ausencia apoyo internacional.

DBRS, finalmente, ha optado por ser generosa y elevar la nota hasta A. Si A baja era un notable bajo, a secas es el equivalente a un 7,5 traducido a notas académicas. La firma, a la única a la que el Gobierno continúa pagando por sus evaluaciones –rompió los contratos con Standard & Poor's, Fitch y Moody's–, puso su máxima nota a España en AA con perspectiva estable en octubre de 2010. Esa calificación es el equivalente a la de sobresaliente, y queda a tres escalones de ella. La matrícula de honor, la triple A, se sitúa un poco más lejos, a cinco peldaños.

La agencia es optimista con el país, después de haber firmado en 2017 el cuarto año consecutivo de crecimiento del PIB. Para el presente ejercicio, prevé un incremento del 2,7%, frente al 2,5% de su último informe. La agencia ha reconocido la fortaleza económica del país y su avance a la hora de reducir el déficit fiscal en los últimos años, así como el efecto de las recientes reformas estructurales.

En este sentido, el ministro de Economía, Román Escolano, ha afirmado que esta decisión, junto al resto de agencias, refuerza "la robusta recuperación de la economía española", así como ha conseguido contrarrestar el efecto de las tensiones en Cataluña por "una fuerte demanda externa".

La firma destaca que la economía española se ha diversificado y ha logrado superávit comercial gracias al aumento de las exportaciones. La agencia de calificación afirma también que la escalada del euro se ve compensada por las mejores perspectivas generales para España en cuanto a exportación. La peor nota de España es la de Moody's, que le asigna un Baa2 –equivalente a BBB, según la terminología empleada por las otras tres agencias–, a falta de que se la revise el próximo viernes 13 de abril.

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