Spotify sube un 12% en su primer día en Bolsa

La firma sueca esquiva a los bancos de inversión

Este año tendrá más de 4.000 millones de euros de ingresos

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El fundador de Spotify, Daniel Ek.

Spotify ha demolido los pilares de la industria musical desde que nació en Suecia hace 10 años. Este martes, en su estreno bursátil, la compañía dedicada a la distribución de música a través de internet registró una fuerte revalorización. Sus acciones abrieron a 165,9 dólares, un 26% sobre el precio de referencia establecido en Wall Street, en 132 euros por título. Y marcaron el máximo de la sesión.

Las ganancias, sin embargo, se redujeron al cierre del mercado. Las acciones de Spotify terminaron la sesión en los 149,01 dólares por unidad, un 12% por encima del precio al que empezó a cotizar. Esto supone valorar la compañía en 25.960 millones de dólares (21.157 millones de euros).

Y eso con una arriesgada apuesta de la empresa en la que minó los cimientos de la banca de inversión. La plataforma fundada por Daniel Ek (Estocolmo, 1983) optó por la cotización directa (direct listing, en la jerga). Esto es, los dueños de la firma ofrecen una parte de sus acciones, y estas se compran directamente en el mercado. La fórmula habitual de empezar a cotizar es diferente. Para empezar, los inversores originales no venden sus acciones, sino que se hace una ampliación de capital y se emiten nuevos títulos. Además, se contrata a varios bancos de inversión para que supervisen todo el proceso: organizan reuniones con inversores de todo el mundo, buscan fondos institucionales que se comprometan a tomar una parte del capital que sale a Bolsa, fijan una horquilla de precio inicial, y los propios bancos asesores se comprometen a invertir en la compañía que se estrena y a mantener la inversión durante unas semanas. Así se consigue, en teoría, estabilizar el precio de la acción en sus primeros pasos en el parqué.

Spotify salió a la palestra sin esta red. "La fórmula de cotización directa en Bolsa era lógica para Spotify, porque ya tienen una amplia base de inversores institucionales y porque tiene mucho arraigo entre el público, lo que atraerá a inversores minoristas. Además, la compañía ahorrará varios cientos de millones de dólares en pagar a bancos de inversión para la colocación", explica Per Roman, socio y fundador de GP Bullhound, un banco de inversión que invirtió en Spotify hace más de tres años.

Las perspectivas para los próximos años son muy positivas. "Llevamos tres años en el accionariado de Spotify y no tenemos ninguna intención de salir en el corto plazo, porque creemos que es una compañía que tiene unas bases firmes para seguir creciendo. El hecho de que salga a Bolsa no nos condiciona. Esperamos que para 2020 o 2021 su capitalización supere los 55.000 millones de dólares [45.000 millones de euros]", explica Per Roman.

El paso dado por Spotify es una llamada de atención para la banca de Wall Street: sois prescindibles. Varios analistas creen que otros gigantes que barajan su salida, como la empresa de taxis Uber, podrían tomar nota y seguir la misma senda abierta por la compañía sueca.

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