El régimen de adelgazamiento de Siemens se queda a medias

Acaba de vender una participación en la unidad médica Healthineers, pero el descuento de la matriz sigue sin reducirse

Bernd Montag, CEO de Healthineers, en su OPV (el 16 de marzo), en la Bolsa de Fráncfort.
Bernd Montag, CEO de Healthineers, en su OPV (el 16 de marzo), en la Bolsa de Fráncfort.

Siemens está haciendo muy poco por cambiar su inmanejable estructura. Ha abandonado las telecomunicaciones, los audífonos y la iluminación, y acaba de vender una participación en la unidad médica Healthineers. Pero el descuento de la matriz sigue sin reducirse.

Healthineers salió a Bolsa a mediados de marzo, pero Siemens mantuvo una participación del 85%. Se suponía que el movimiento daría al fabricante de equipos de diagnóstico una mayor independencia, pero el efecto inmediato fue arrojar luz sobre el descuento al que está cotizando su matriz respecto a la suma de sus partes.

Una subida del 23% tras la OPV significa que la participación de Siemens en Healthineers asciende a unos 34.000 millones. Deducida esta y la participación en Siemens Gamesa (por valor de unos 5.000 millones) del valor de mercado de la matriz (87.000 millones), el precio del resto de divisiones, entre ellas automatización industrial y servicios de software, está en torno a los 48.000 millones.

Se espera que estas divisiones generen unos beneficios de unos 4.000 millones este año, por tanto su precio es de unas 12 veces esa cifra. Si el grupo cotizara en el múltiplo medio industrial, 14,9, los negocios no cotizados de Siemens valdrían un 24% más.

Esta valoración de saldo tiene lógica. En primer lugar, los problemas en una unidad tienden a afectar a la valoración de todo el grupo. Por ejemplo, una caída en la demanda de turbinas de gas de Siemens redujo las expectativas sobre su negocio de electricidad y gas. En segundo lugar, los inversores que quieren estar expuestos a la actividad principal de la empresa, que es la venta de sistemas de automatización y software para fábricas, se ven obligados a participar en negocios no relacionados, como la construcción de trenes.

La solución es reducir la empresa más rápido. Siemens abandonó el sector de la iluminación entregando acciones de la filial a los inversores en 2013, antes de vender su pequeña participación restante el año pasado. Una táctica similar podría funcionar con Healthineers. Si no, Siemens tendrá que vivir con una valoración vergonzosamente baja.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

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