Y Apple trajo la revolución al móvil

La compañía fusionó la movilidad e internet, lo que marcaría un cambio social y económico

Samsung y Huawei se 'casaron' con Android (Google) para dar la batalla al fabricante del iPhone

Steve Jobs, fundador de Apple, presenta el primer iPhone en 2007.
Steve Jobs, fundador de Apple, presenta el primer iPhone en 2007.

Pocas cosas han cambiado más nuestras vidas en los últimos años que la telefonía móvil, especialmente desde que en 2007 Apple lanzara el iPhone, el dispositivo que fusionó de manera definitiva las dos grandes tendencias tecnológicas de nuestro tiempo: la movilidad e internet.

Era un móvil con un solo botón frontal, sin teclado físico y una pantalla gigante y táctil. Un dispositivo que dio paso a las tiendas digitales, al modelo económico basado en las apps. El lanzamiento del iPhone supuso el principio del declive de los que habían sido los líderes, como Nokia, ahora de vuelta, o Blackberry, que no supieron adaptarse al nuevo mercado de los smartphones.

El gran rival de Apple y su iPhone no sería ninguno de los gigantes que lo precedieron en el mercado de la movilidad, sino otro que venía de la otra gran tendencia: internet. Google, con Android, fue, desde que en 2008 HTC lanzara el primer teléfono basado en dicho sistema operativo, el principal competidor, y eso que entonces Google no fabricaba teléfonos (algo que sí hace hoy), sino que ponía en manos de todos los fabricantes del mundo un sistema operativo de código abierto y gratuito.

El duelo entre iOS (Apple) y Android (Google), replicaba el de Linux y Windows en los PC en la década de los noventa, el software libre contra el propietario, pero esta vez con resultados completamente diferentes a los de los noventa. Android es, con enorme diferencia, el sistema operativo más utilizado, y la práctica totalidad de los fabricantes, salvo Apple, lo usan. Sin embargo, Apple, con su iOS, continúa aguantando el envite y sigue con una posición destacada, específicamente en la gama alta.

En los últimos años, el fabricante que ha liderado el mundo Android frente a iOS ha sido Samsung, que con sus Galaxy ha sido capaz de competir cara a cara con Apple, mientras su estrategia de diversificación de modelos, con presencia en todas las gamas de precio, lo ha convertido en el mayor fabricante del mundo por unidades vendidas.

Además, han aparecido nuevos jugadores, los fabricantes chinos, que han revolucionado el mundo Android sobre todo en las gamas medias y bajas, poniendo en la calle productos tremendamente competitivos. El pelotón chino lo ha encabezado durante los últimos ejercicios Huawei, aunque en el último año Xiaomi, Oppo y Vivo están recortando distancias con unas estrategias de producto muy agresivas en precio. Desde la irrupción del smartphone, ni la vida personal ni la laboral han vuelto a ser las mismas. Es la llamada revolución móvil.

Próxima parada, la inteligencia artificial

Durante una década, la industria móvil ha sido una de las más dinámicas del mundo, pero el negocio de los smarthpones parece vivir un bache innovador. Aunque los terminales han incluido mejores procesadores, lectores biométricos (huella e iris del ojo), pantallas más grandes y de mayor resolución y, por supuesto, mejores cámaras, aún no se ha dado un salto cualitativo del nivel que se dio en 2007 con la irrupción del iPhone.

Hay un gran deseo de que llegue el móvil plegable, pero sobre todo se espera que el nuevo gran salto venga por la inteligencia artificial, que permitirá a los equipos imitar el cerebro humano y aprender del usuario. Los asistentes virtuales ya empiezan a exprimir el poder de la voz como interfaz de futuro.

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