A Deutsche Bank le costará encontrar nuevo CEO

Mientras no decida qué clase de banco quiere ser, no habrá nadie adecuado para el puesto

John Cryan, CEO de Deutsche Bank, en la rueda de prensa anual del banco en Fráncfort, el pasado día 2.
John Cryan, CEO de Deutsche Bank, en la rueda de prensa anual del banco en Fráncfort, el pasado día 2.

La lista de desafíos de Deutsche Bank acaba de alargarse: ha comenzado a buscar un nuevo CEO. Sustituir a John Cryan puede ser difícil mientras la compañía no decida si quiere ser un banco de inversión global o volver a sus más modestas raíces de préstamos corporativos. Y sin soluciones obvias para un modelo de negocio con problemas, pueden escasear los candidatos dispuestos.

Richard Gnodde, alto ejecutivo de Goldman Sachs, Jean Pierre Mustier, CEO de Unicredit, y Bill Winters, de Standard Chartered, son algunos de los sondeados. Los tres han declinado el puesto, según una fuente cercana. No sorprende. Mustier y Winters se han embarcado en largas reestructuraciones y están teniendo más éxito que Cryan. Saltar de un barco para botar otro más difícil parece poco atractivo. Además, los tres provienen de la banca de inversión. Ellos, y otros con antecedentes similares, pueden no querer cambiar a un prestamista cuyo compromiso de ser un banco universal puede estar en duda en el futuro.

La división de banca de inversión, que supone más de dos quintas partes de los ingresos netos del grupo, cayó en 2017 al sexto lugar en el índice de Coalition de bancos de inversión globales por ingresos. Los ingresos de la sección cayeron un 13% anual los últimos dos años, mientras que los gastos no vinculados a intereses, excluyendo los cargos por deterioro, bajaron solo un 11% durante el mismo periodo.

El presidente de Deutsche Bank, Paul Achleitner, no está exento de culpa, ya que ayudó a diseñar la estrategia que se supone que debe reducir los costes, racionalizar el negocio y lograr un rendimiento del 10% sobre el capital tangible. Cryan ha cumplido parcialmente los dos primeros objetivos, pero los analistas predicen que el banco logrará un miserable rendimiento del 2,9% sobre el capital tangible este año. Deutsche no está más cerca de ganar su probable coste de capital, aunque el aumento de la volatilidad en los mercados debería ayudar a su negocio de trading.

Tras perder más de la cuarta parte de su valor en lo que va de año, la acción cotiza a menos de la mitad de su valor contable tangible. Eso refleja profundas dudas acerca de su modelo de negocio, que es poco probable que se apacigüen con el nombramiento de un nuevo CEO. Hasta que Deutsche no decida lo que quiere ser, no habrá una persona adecuada para el rol.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

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