Inditex vende un 4% más en España y pagará el mayor dividendo de su historia

Gana 3.368 millones en 2017, un 6,6% más, y eleva el ebitda un 4%

Las acciones pasan de caer con fuerza a subir más de un 2%

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Inditex no deja de crecer, pero lo hace a menor ritmo. La compañía cerró el ejercicio 2017 con un beneficio de 3.368 millones, con un crecimiento del 6,6%, menos que en los años anteriores, según informó ayer el grupo a la CNMV. Pese a ello, anunció un incremento del 10% en el dividendo, hasta los 0,75 euros por título, el mayor de su historia. La ventas de la empresa crecieron un 8,7%, hasta los 25.336 millones.

Los analistas ya habían avanzado hace dos semanas un recorte en las previsiones de crecimiento de la empresa, que fue entonces duramente castigada en Bolsa. Y es que, como reconoció ayer el propio presidente del grupo Pablo Isla, la empresa ha sufrido por los tipos de cambio y el otoño “inusualmente caluroso”.

El directivo aseguró que son las mismas razones que han llevado a recortar sus márgenes, que se situaron en el 56,3% respecto a las ventas, frente al 57% del pasado ejercicio. Dentro de los datos menos positivos para el grupo se encuadra también la evolución de las ventas comparables, que eliminan el efecto de las aperturas. Si en 2016 crecieron un 10%, este ejercicio han subido un 5%. Sin embargo, mejoraron en todos los países y en todas las marcas de la empresa.

Pese a los signos de freno en el crecimiento de la compañía, Isla aseguró que 2017 fue un ejercicio “satisfactorio”. Tras unos primeros minutos de incertidumbre ante las cuentas en la sesión bursátil, en la que llegó a caer más de un 5%, la cotización acabó dándose la vuelta. Los títulos cerraron con un alza del 3,83%, su mayor subida en dos años.

La compañía ha decidido en esta ocasión, por pimera vez desde que en 2012 se adentrara en el comercio electrónico, dar datos de su facturación online. En concreto, las ventas a través de las plataformas digitales de la empresa alcanzaron el 10% del total de los ingresos, tras crecer un 41% en el pasado año. El ejecutivo aseguró que la venta online “no ha diluido” ni el beneficio ni los márgenes, que estarían en línea con los niveles globales del grupo.

Isla fijó la estrategia digital como uno de los pilares para el futuro de la compañía. “El comercio electrónico es ya un elemento significativo para nuestro crecimiento”, subrayó el directivo. El grupo vende a través de internet en 49 mercados —con la inclusión ayer de Australia y Nueva Zelanda— y, como señaló el directivo, “la vocación es llegar a ofrecerlo en todos los países en los que estamos presentes”.

El presidente ejecutivo del grupo aseguró que la compañía “está preparada para afrontar un futuro de éxito”. El grupo informó que entre el 1 de febrero y el 11 de marzo, primeras semanas de su primer trimestre fiscal, las ventas a divisa constante han crecido un 9%.

Isla destacó que el ejercicio ha estado marcado por una “fuerte inversión” de 1.800 millones de euros, especialmente destinados a la adaptación de su red de tiendas al sistema “integrado” entre la venta física y la online. Esta estrategia está basada en eliminar las pequeñas tiendas “que ya no tienen sentido” y apostar por las de mayor tamaño en ubicaciones de referencia. Un ejemplo es lo que se producirá próximamente en Bilbao, donde cerrará tres de sus tiendas en el centro de la ciudad para abrir una única de gran tamaño.

En este sentido, la empresa acometió en 2017 el cierre de 341 establecimientos, que se han visto absorbidos por la apuesta por esas tiendas grandes, conocidas como flaship. En conjunto, el grupo ha terminado el año con un crecimiento en el número de locales de 183 unidades, por lo que ha alcanzado las 7.475 tiendas en casi un centenar de mercados. La empresa prevé un crecimiento este año de entre 150 y 200 establecimientos.

Isla aseguró que la tansformación ha afectado ya al 80% de toda la superficie comercial del grupo. Para este ejercicio, la inversión prevista es de 1.500 millones de euros, que también estará dedicada a la mejora de la tecnología y del sistema logístico. Para liderar estas tareas, la empresa anunció ayer la creación del cargo de director general de operaciones, que ocupará Carlos Crespo, y que se centrará en la logística, los sistemas y las compras del grupo. “Tenemos a nuestra empresa preparada para afrontar los retos del futuro”, subrayó el presidente.

Respecto a la retribución al accionista, la compañía destinará 2.127 millones de euros para el pago del dividendo. De este total, 1.386 millones irán a su fundador, Amancio Ortega, que posee el 59% de las acciones del grupo. El pago, como es habitual en el grupo, se hará en dos fechas, el dos de abril y el dos de noviembre.

Las ventas crecen un 4% en España

Mercado local. Pese a que el grupo mantuvo casi sin cambios su superficie comercial en España, terminó 2017 con un aumento del 4% en sus ventas, hasta los 4.100 millones de euros. Para Isla, el mercado español sigue manteniendo “un crecimiento muy saludable”. De los 1.800 millones invertidos por el grupo en 2017, 600 millones fueron en España.

Pierde peso. España supone el 16,3% de los ingresos del grupo, frente al 16,9% en 2016. Casi el 45% procede del resto de Europa, Asia el 23% y América el 15%.

Aumenta su caja. La compañía cerró 2017 con 6.387 millones de euros en caja, lo que supone un incremento del 4,8% respecto al ejercicio anterior.

Uterqüe, la que más crece. La más pequeña de las cadenas del grupo, Uterqüe, fue la que más aumentó su facturación en 2017, un 17%. Le siguieron Oysho y Pull & Bear, con el 12%, Bershka con el 11%; Stradivarius con el 10% y Massimo Dutti con el 8%. Idéntico crecimiento es el de Zara, que con 16.620 millones, sigue suponiendo el 65% de la facturación de la empresa.

‘Pop up’. La empresa anunció hace unas semanas la apertura de una tienda temporal en Londres dedicada exclusivamente al comercio electrónico, mientras reformaba su establecimiento de Stratford. Repetirá esta iniciativa en Japón.

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