Pensiones

El PP, arrinconado en el Pacto de Toledo a la espera de que Rajoy comparezca

Los populares solicitan informes sobre el impacto de gasto de las medidas de la oposición

Los partidos dilatan el consenso

Los ministros de Educación Íñigo Méndez de Vigo y Empleo, Fátima Báñez durante la sesión de control al Gobierno celebrada el martes en el pleno del Senado.
Los ministros de Educación Íñigo Méndez de Vigo y Empleo, Fátima Báñez durante la sesión de control al Gobierno celebrada el martes en el pleno del Senado. EFE

La oposición forzó la pasada semana a que el Pacto de Toledo abordara este miércoles la polémica sobre cómo se deben revalorizar las pensiones; aparcando otras cuestiones de mayor calado para una reforma en profundidad del sistema de la Seguridad Social.

Y así lo hicieron los portavoces de todos los grupos parlamentarios presentes en el Pacto de Toledo. La de este miércoles ha sido una reunión mucho más baja de tono que la de la semana anterior. “Había que reconducir esto”, admitía uno de los portavoces parlamentarios durante un receso de la reunión.

No obstante, los asistentes a la reunión tampoco han cerrado ningún tipo de acuerdo, más allá de que el Pacto de Toledo abordará las distintas propuestas para revalorizar las pensiones presentadas por todos los grupos, como alternativa a la actual fórmula de actualización, que fija un mínimo del 0,25% mientras las cuentas de la Seguridad Social no cuadren.

Ante la presión de la mayoría de la oposición y con todas las propuestas sobre la mesa, el portavoz del PP, Gerardo Camps, se admitió que su partido “está dispuesto a hablar de todo”. Si bien, acto seguido anunció que exigirá a los partidos que acudan a próximas reuniones del Pacto de Toledo con informes sobre el coste que tendrían sus propuestas alternativas de revalorización, así como el impacto económico de otras iniciativas propuestas por el PSOE y Unidos Podemos, como la eliminación del factor de sostenibilidad.

Esta postura de los populares, más abierta al diálogo, fue inmediatamente calificada por los representantes de Unidos Podemos y del PNV como maniobra dilatoria para ganar tiempo hasta que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, comparezca en el Congreso el próximo día 14 en el pleno monográfico que se dedicará al estado de las pensiones.

Distintas fuentes parlamentarias de la oposición sugirien que esperan que Rajoy haga algún tipo de anuncio en dicho pleno. Preguntados por cuáles podrían ser esos anuncios, esperan que o bien anuncie una mayor revalorización de las pensiones para este mismo año –la ley recomienda el alza del 0,25% si no hay equilibrio en las cuentas del sistema pero no lo obliga–; o bien se refrende la postura del PP de ayer de negociar un nuevo índice de revalorización.

En cualquier caso, todo parece que el Pacto de Toledo vuelve a la casilla de salida, solicitando impactos de gasto y sin abordar el capítulo de los ingresos.

Al margen de ello, las propuestas presentadas por los grupos se resumen en la petición de volver a actualizar las pensiones con el IPC exclusivamente, como piden el PSOE y Unidos Podemos; y en la petición de los nacionalistas vascos y catalanes de negociar un nuevo índice que garantice el poder adquisitivo de los pensionistas, aunque pueda también tener otras cuestiones en cuenta como la productividad o el crecimiento del PIB.

El portavoz del PdCat, Carles Campuzano, fue el que detalló más su propuesta, además de ser la más novedosa. Se trataría de diseñar un nuevo índice de revalorización, lo suficientemente flexible como para que en épocas de crisis las pensiones más bajas se revaloricen con el IPC y el resto no. Además, pidió sustituir el próximo factor de estabilidad por uno nuevo que retrase (o adelante) la edad de jubilación en función de la esperanza de vida.

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