BBVA movilizará 100.000 millones para luchar contra el cambio climático

La entidad deja de financiar inversiones de países o empresas dirigidas al carbón

Quiere impulsar la sostenibilidad en todo el sector

Sede operativa de BBVA en Madrid
Sede operativa de BBVA en Madrid

BBVA ha decidido tomar la delantera al resto de los bancos, o eso parece, al anunciar el primer plan estratégico de cambio climático y desarrollo sostenible de una gran entidad financiera que incluye no solo financiación conocida como verde (que ya tienen otras instituciones financieras), sino también soluciones para favorecer la bancarización y la financiación en infraestructuras en educación, salud y vivienda social vinculados al riesgo ambiental. Su proyecto, denominado Compromiso 2025, establece como principal iniciativa movilizar 100.000 millones de euros hasta 2025 (la mayor parte destinada a financiación), para luchar contra el cambio climático e impulsar el desarrollo sostenible.

Su destino será: la financiación verde, infraestructuras sostenibles, emprendimiento social e inclusión financiera. El banco, además, intentará reducir los riesgos ambientales y sociales y minimizar así los impactos potencialmente negativos. Su presidente, Francisco González, asegura en un comunicado del banco que “en BBVA queremos jugar un rol clave movilizando recursos para frenar el cambio climático e impulsar un desarrollo sostenible”.

La entidad, además, ha decidido negar a empresas o países financiación cuyo destino sea el carbón, a no ser que esa nación no cuente con otro tipo de energía alternativa para explotar, caso de Turquía, explica Antoni Ballabriga, director global de negocio responsable de BBVA.

La firma española también ha optado por publicar en su memoria su exposición a combustibles fósiles, que se eleva al 3,4% (23.370 millones) de sus activos totales. Se compromete, igualmente, a que en 2025 el 70% de su energía contratada sea renovable, y de reducir un 68% sus emisiones de CO2 para que en 2030 toda su energía sea renovable, objetivo que ya cumple en España. 

BBVA ha decidido tomar la delantera al resto de los bancos, o eso parece, al anunciar el primer plan estratégico de cambio climático y desarrollo sostenible de una gran entidad financiera que incluye no solo financiación conocida como verde (que ya tienen otras instituciones financieras), sino también soluciones para favorecer la bancarización y la financiación en infraestructuras en educación, salud y vivienda social vinculados al riesgo ambiental. Su proyecto, denominado Compromiso 2025, establece como principal iniciativa movilizar 100.000 millones de euros hasta 2025 (la mayor parte destinada a financiación), para luchar contra el cambio climático e impulsar el desarrollo sostenible.

Su destino será: la financiación verde, infraestructuras sostenibles, emprendimiento social e inclusión financiera. El banco, además, intentará reducir los riesgos ambientales y sociales y minimizar así los impactos potencialmente negativos. Su presidente, Francisco González, asegura en un comunicado del banco que “en BBVA queremos jugar un rol clave movilizando recursos para frenar el cambio climático e impulsar un desarrollo sostenible”. La entidad, además, ha decidido negar la financiación a empresas o países cuyo destino sea el carbón, a no ser que esa nación no cuente con otro tipo de energía alternativa para explotar, caso de Turquía, explica Antoni Ballabriga, director global de negocio responsable de BBVA.

De los 100.000 millones de euros que movilizará el banco para reducir el riesgo medioambiental, 70.000 millones se destinarán a la transición “a una economía baja en carbón” (financiación verde a empresas e instituciones, bonos verdes en el que BBVA actuará como colocador, soluciones para particulares y pymes vinculadas a las energías sostenibles o a fondos de inversión). Otros 18.000 millones se destinarán a soluciones para favorecer la bancarización, préstamos a microempresas vulnerables o mujeres emprendedoras e inversión de impacto. Y los 12.000 millones restantes irán a financiar infraestructuras en educación, salud y vivienda social, bonos sociales y financiación a agronegocios sostenibles.

Se convierte, según explica Ballabriga, en el primer banco español en adherirse a los Science Bases Targers Intiativa para certificar que los objetivos de emisión van en línea con el nivel de descarbonización que se requiere para un escenario óptimo en 2050. Este plan se completa con la emisión de bonos verdes. 

De los 100.000 millones de euros que movilizará el banco para reducir el riesgo medioambiental, 70.000 millones se destinarán a la transición “a una economía baja en carbón” (financiación verde a empresas e instituciones, bonos verdes en el que BBVA actuará como colocador, soluciones para particulares y pymes vinculadas a las energías sostenibles o a fondos de inversión). Otros 18.000 millones se destinarán a soluciones para favorecer la bancarización, préstamos a microempresas vulnerables o mujeres emprendedoras e inversión de impacto. Y los 12.000 millones restantes irán a financiar infraestructuras en educación, salud y vivienda social, bonos sociales y financiación a agronegocios sostenibles. 

Las finanzas sostenibles del banco

Préstamos. BBVA concedió en 2017 préstamos sostenibles por 22.132 millones de euros, entre ellos préstamos verdes certificados. Además, intermedió en la emsión y colocación de 10.646 millones de euros en España.

Papel del consejo. La entidad somete a su consejo de administración sus propuestas en financiación sostenible. Además, se ha comprometido a involucrar a todos sus grupos de interés para impulsar “la contribución del sistema financiero al desarrollo sostenible”.

Oportunidad de negocio. Se prevén unas inversiones anuales mundiales entre 5 a 7 billones de dólares hasta 2030.

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