El MAB cumple 12 años y se llena de socimis

Las sociedades de inversión inmobiliaria dominan el mercado alternativo

Trata de olvidar las dudas sobre su viabilidad tras el crac de Gowex

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Corría el año 2006. Era el punto álgido del boom económico y, como dicen los mayores, en España los perros se ataban con longanizas. Los políticos se pegaban por ponerse la medalla de un crecimiento económico que asombraba al mundo, mientras el Ibex contaba sus sesiones por los máximos históricos que pulverizaba. Y fue también el momento en que los mercados de capitales se abrían a las medianas empresas españolas.

El 22 de febrero de 2006 –el jueves hizo 12 años– BME, de la mano de la CNMV, fundaba el Mercado Alternativo Bursátil en España (conocido popularmente por sus siglas, MAB). Se trataba de un intento por dar tamaño a la empresa patria, uno de los grandes retos ya entonces de la economía española, a través de una Bolsa adaptada a sus necesidades y que les abriría las puertas al mercado sénior y a los grandes inversores institucionales. En sus dos primeros años estaba solo abierto a instituciones de inversión colectiva y entidades de capital riesgo. En 2009 Zinkia, propietaria de Pocoyó, era la primera empresa en debutar en este mercado.

Sin embargo, el MAB recibió unos años después de su formación un fuerte revolcón. Una enigmática consultora alemana, Gotham City, alertaba en un informe que la joya de la corona del mercado, Gowex, era "un fraude masivo a los inversores" y sus acciones valían cero euros. En una sola sesión perdió más de un 50% de su valor.

Pero antes de eso, la compañía dirigida por Jenaro García acumulaba un ascenso vertiginoso desde que debutó en el MAB, en 2010, de más del 400%. Dos días después de la publicación del demoledor informe, los propios gestores admitían el fraude, se iniciaba un proceso penal contra los responsables y la viabilidad de todo el mercado alternativo quedaba en entredicho.

La CNMV, BME y el Ministerio de Economía se apresuraron a investigar dónde había fallado el sistema. Y a dibujar una suerte de nuevos controles para evitar un engaño similar. Poco a poco el MAB ha ido recuperando el prestigio perdido. A ello ha contribuido la creación en 2014 de un nuevo régimen fiscal para la inversión inmobiliaria, las socimis. Este vehículo exige estar cotizado y los menores costes y la regulación más laxa del MAB le hacen el ideal para acoger este tipo de compañías. Hasta el momento cotizan medio centenar de socimis por unas 40 empresas en expansión. Son además las de mayor capitalización. En conjunto superan ampliamente los 10.000 millones.

También ha ayudado al MAB el primer caso de éxito de una de sus cotizadas en pasar al mercado continuo. MásMóvil, una vez superó los 500 millones de capitalización máxima que permite el regulador, debutó en julio en la Bolsa sénior. Desde entonces, la operadora sube un 89%, hasta superar los 100 euros por acción.

El vicepresidente del MAB, Jesús González Nieto, destaca el rápido crecimiento de las cotizadas en este mercado. "Su facturación ha aumentado una media del 32% anual y su ebitda, un promedio del 46%", asegura y pone el acento en las ventajas del mercado alternativo para las empresas en lo que toca al incremento de "la notoriedad, la imagen de marca, la transparencia y solvencia".

La opinión de Victoria Torre, analista de Self Bank, es que el buen momento del MAB responde al buen comportamiento que han experimentado en general los valores de pequeña y mediana capitalización el año pasado. Por ejemplo, el índice Ibex Small Caps se revalorizó en 2017 un 31%, mientras que el Ibex lo hizo apenas en un 7%. En este sentido, los datos aportados por Self Bank indican que la capitalización de las empresas del MAB aumentó un 8%.

Torre espera que el buen comportamiento de las empresas más modestas de la Bolsa se mantenga durante 2018. Algo que, según su visión, será clave para que el MAB "siga con dicho impulso y numerosas compañías salgan a este mercado para llevar a cabo proyectos, ganar tamaño e incrementar su posición competitiva", asegura. Aunque matiza que el mercado alternativo debe salvar dos miedos de estas empresas: los requisitos del mercado y el aumento de transparencia exigido.

Valores a tener en cuenta

  • Socimis. Solo en 2017 se incorporaron al MAB casi una veintena de socimis. Y en los apenas dos meses de 2018 ya han solicitado su debut dos compañías de este segmento: Galil Capital y Tander Inversiones. Victoria Torre, analista de Self Bank, considera que este proceso refleja la recuperación del sector inmobiliario, fundamentalmente por el lado de los alquileres y con el residencial "bajo la inercia" de una creciente demanda y elevados precios. Esta analista espera que la tendencia de salidas a Bolsa en este mercado se mantenga durante el resto del año y por el tiempo en el que los tipos de interés se mantengan bajos y la oferta compradora y de alquiler conserven su pulso.
  • Tecnológicas. Torre pone el acento en las posibilidades de las compañías “de alto componente tecnológico”, fundamentalmente las de telecomunicaciones y big data. Entre ellas cita a Cátenon, una multinacional dedicada a la búsqueda de profesionales mediante un soporte multimedia, la comercializadora en software biométrico Facephi y Gigas Hosting, operador de servicios en la nube con una fuerte presencia en Latinoamérica. En los últimos 12 meses suben un 50%, 69% y 66%, respectivamente.
  • Carbures. Fue una de las primeras en estrenar el MAB y el año pasado anunció que retomaba sus planes para pasar a la Bolsa sénior, una vez ha solventado parte de sus problemas financieros y refinanciado su deuda.
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