Telefónica tiene poco margen de error

Es el gigante europeo con menos problemas, pero la previsión de crecimiento es mediocre

José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica, ayer en la presentación de resultados.
José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica, ayer en la presentación de resultados.

Telefónica sobresale como el gigante europeo de las telecomunicaciones con menos problemas. A diferencia de sus pares de Gran Bretaña, Alemania e Italia, ya ha cubierto gran parte del mercado español con banda ancha de fibra ultrarrápida, mientras que la carga de la deuda, que llegó a ser grave, se está reduciendo. Sin embargo, su alta valoración es llamativa dado el lento crecimiento previsto y la feroz competencia interna.

Los ingresos, al menos, parecen haber dejado de bajar en España, su mayor mercado, que supone un cuarto del total. Los resultados de ayer mostraron ventas internas planas en los últimos tres meses de 2017; en el año cayeron un 1,2%, una vez descontados los movimientos de divisas, las ventas y las adquisiciones.

Sin embargo, gran parte de las buenas noticias ya están en el precio. Si se suman su valor de mercado y su deuda neta, 44.000 millones, a bonos híbridos, planes de pensiones y otros pasivos, el valor del grupo es de 103.000 millones, más de seis veces el ebitda previsto por los analistas para este año, casi 16.600 millones. Sus pares BT, Telecom Italia, Orange, Deutsche Telekom y Vodafone cotizan en un múltiplo promedio de 5,3 veces el ebitda previsto. Incluso si no se cuenta la ganga BT, Telefónica sigue teniendo una prima del 12%.

Eso es difícil de justificar, dada la mediocridad de la previsión de crecimiento. Telefónica espera que sus ingresos avancen un escaso 1% este año, en línea con Deutsche Telekom, mientras los analistas apuntan a un crecimiento similar para Orange. Es cierto que el gasto de capital de Telefónica ha llegado a su punto máximo –a diferencia de BT y Deutsche Telekom–, pero también está más endeudada, lo cual significa que transferirá menos efectivo a los accionistas, y la hará más vulnerable a medida que los bancos centrales comiencen a subir los tipos.

Por encima de todo, Telefónica es vulnerable a la competencia continuada de rivales como Orange España, Másmóvil y Vodafone. El mercado de fibra óptica, del que Telefónica controla el 51%, está más concentrado que en ningún otro gran país europeo aparte de Países Bajos, según Bernstein. Eso significa que Telefónica está haciendo bien las cosas, pero que también tiene un largo camino por recorrer.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

Normas