Stuart Gulliver deja HSBC con casi todos sus objetivos cumplidos

El CEO saliente ha elevado su ratio de capital común Tier 1 hasta un considerable 14,5%

Sede de HSBC en Estambul (Turquía).
Sede de HSBC en Estambul (Turquía).

Stuart Gulliver afirma que deja un banco “más sencillo y fuerte” que el que cogió en 2011. El CEO saliente de HSBC tiene en gran parte razón. Ha reducido la extensión del prestamista y ha elevado su ratio de capital común Tier 1 hasta un considerable 14,5%.

El banco señaló ayer que había satisfecho 8 de las 10 “acciones estratégicas” anunciadas en 2015. En algunos casos, el listón era bajo, pero Gulliver logró posiblemente el más importante: redujo los activos ponderados por riesgo (RWA) en 338.000 millones de dólares y recortó los costes anuales en 6.000 millones.

Generar retorno para los accionistas ha resultado más difícil. El rendimiento subyacente del capital fue apenas del 8,2% el año pasado, por debajo del objetivo del 10%. El banco acaba de cumplir su meta de aumentar los ingresos más rápido que los costes. La promesa de un dividendo progresivo aún no se ha cumplido: los pagos se han mantenido en general planos desde 2013, aunque el banco ha recomprado acciones por valor de unos 5.500 millones durante el mandato de Gulliver.

Con la acción cotizando a 1,4 veces el valor contable tangible, una prima enorme respecto a sus pares europeos, los inversores esperan nuevas mejoras. El nuevo presidente, Mark Tucker, y el nuevo CEO, John Flint, deberán abordar el tamaño del balance en Europa. La región supone el 35% de los RWA pero aportó solo el 5% de las ganancias ajustadas antes de impuestos el año pasado. En comparación, Asia aportó tres cuartas partes de las ganancias con solo el 41% de sus RWA.

Sin embargo, aquellos que presionan para que el banco despliegue bastantes más activos en Asia se olvidan de lo principal. Los préstamos netos en la región han crecido en un quinto, hasta 426.000 millones, desde 2014.

Además, el nuevo equipo debería beneficiarse de varios vientos de cola. Las multas y los pagos de compensación, que han promediado unos 2.000 millones por año con Gulliver, deberían reducirse. Y la subida de los tipos debería impulsar el margen de interés neto históricamente bajo del banco, que cayó 10 puntos básicos, hasta el 1,63%, el año pasado.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

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