“Hay que dar facilidades al empresario para contratar pero también para despedir”

Aconseja al Gobierno español que permita a las ETT hacer contratos indefinidos

Cree que España debe crear grandes empresas y conectarlas con el sistema educativo

Alain Dehaze, consejero delegado del Grupo Adecco.
Alain Dehaze, consejero delegado del Grupo Adecco.

"Hay muchos empresarios que tienen miedo de contratar trabajadores porque saben que si hay un cambio en la economía o en la tecnología y tienen que despedir a gente, esto supondría un proceso muy complejo, largo y costoso”. Esta es la opinión del Alain Dehaze (Tournai, Bélgica, 1963), consejero delegado del Grupo Adecco que, en una entrevista conjunta concedida a varios medios de comunicación españoles durante la pasada cumbre de Davos (Suiza) hizo varias recomendaciones al Gobierno español para “seguir reduciendo el desempleo”.

Según Dehaze, lo más importante para que España prosiga con su recuperación económica es “que continúe mejorando el entorno empresarial, actuando sobre la normativa, las relaciones laborales entre empresarios y sindicatos y facilitando la contratación”. Pero ¿cómo se facilita eso? El máximo responsable del Grupo Adecco en el mundo lo tiene claro: “haciendo que los empresarios tengan fácil contratar pero también despedir”. En este sentido aconsejó a España imitar a Suiza. “Es un país con unas cifras de desempleo muy bajas (5%) y con una fuerza laboral muy ágil y fluida porque es fácil reclutar y también es fácil despedir al trabajador. A nadie le preocupa contratar a gente porque al menor problema puede despedirlo con facilidad”.

Dar facilidades para la reestructuración interna y unilateral del empresario cuando la compañía lo necesite es una constante demanda empresarial en la que Dehaze insiste en este encuentro. Sin embargo también introdujo propuestas novedosas para recortar el desempleo en España: “Si tengo un buen consejo que dar al Gobierno español es el mismo que di hace cuatro años al Gobierno francés, que nos permita a las empresas de trabajo temporal hacer contratos de duración indefinida”. Explicó que desde que les está permitido hacer este tipo de contratación en Francia, han contratado indefinidamente a 10.000 personas y en los próximos dos años contratarán a otras 10.000 más. “Las empresas de trabajo temporal somos la forma más segura y flexible de estar más cerca de encontrar un contrato indefinido”. Los datos que maneja Adecco es que de media, en la mayoría de los países, el 40% de los contratos temporales se convertirán en un contrato fijo después de unos 24 meses de promedio.

En cualquier caso, lo que Dehaze desaconsejó taxativamente al Gobierno y agentes sociales españoles es que encarezcan la contratación temporal para evitar su abuso, tal y como se está barajando en el diálogo social. “El empleo temporal nunca debería gravarse porque generamos puestos de trabajo”, hizo hincapié.

Continuando con estos consejos para la economía española, hace un año Dehaze ya advirtió en otra entrevista a CincoDías de que la economía española perdería competitividad si los salarios de sus trabajadores subían de forma generalizada.

Ahora, después de que durante 2017 en España hayan crecido las voces que claman por un incremento de las retribuciones, incluyendo esta petición desde el Ministerio de Empleo, el máximo responsable de Adecco mantiene su postura, aunque introduce algún matiz. Considera que solo podrán subir los salarios de los trabajadores que contribuyan a mejorar la productividad. “Si eres capaz , gracias a la tecnología o a la cualificación de la gente, de incrementar la productividad de tu empresa, solo entonces puedes trasladar esa mejora de la productividad a subir los salarios;de lo contrario, te vuelves menos competitivo”. Así, su recomendación es que España apueste por mejorar las competencias, sobre todo tecnológicas, de sus trabajadores para incrementar la productividad y poder así subir los salarios. “Es una especie de círculo virtuoso”, definió el máximo directivo de Adecco en el mundo.

Para que esto se cumpliera sería necesario, señaló, tener un buen sistema educativo que se centre en las habilidades técnicas desde el principio y, después, establecer una buena formación profesional y reciclaje durante toda la vida laboral del trabajador. “España tienen un buen sistema de educación reglada, ocupa el puesto 28 de 119 países analizados por el Índice de competitividad de Adecco, pero si se le compara con otros países, necesita mejorar el desarrollo de las habilidades tecnológicas”, precisó.

Los salarios

Dicho esto, consideró que la situación económica española “es buena” porque el desempleo está bajando, “y bajará del 15% este año, si no ocurre nada; aunque hay que seguir centrando los esfuerzos en recortar más el desempleo juvenil”, precisó. Y avanzó que probablemente los salarios empezarán ya a subir, sobre todo en los sectores dónde no hay los suficientes trabajadores con las cualificaciones y habilidades que necesitan las compañías y, precisamente por eso, las empresas tienen que pagar sueldos más altos para captar a esos empleados preparados. Esto ya está pasando claramente en Estados Unidos y en Alemania, explicó.

Desde su punto de vista, otro de los focos donde España debería centrar sus esfuerzos es el tamaño de sus empresas. “Deberían crearse grandes industrias y conectarlas con el sistema educativo, de tal manera que se atraiga a estudiantes de todo el mundo para que vayan a estudiar a España y se queden ahí porque tienen un entorno muy favorable”. En este punto insistió que es necesario que la regulación permita crear empresas y start-ups con facilidad, al tiempo que existan grandes compañías multinacionales, para que quienes no sean emprendedores puedan también desarrollar una carrera profesional.

Se trata, según dijo, de “conseguir el punto de Sillicon Valley, donde está todo, las grandes compañías como Google, Intel, HP;la financiación, los fondos de capital riesgo”. Y España cuenta para ello con importantes activos como la calidad de vida para lograrlo, aseguró Dehaze. “España debe saber en qué industrias es competitiva y desarrollarlas;debería ser, por ejemplo, el referente del turismo en el mundo”.

Finalmente, se refirió a las tendencias mundiales en gestión del talento, señalando a las políticas de inclusión como las más determinantes en los casos de éxito. “Cuando se habla de diversidad nos referimos a las cifras, pero la inclusión va más allá, se trata de ver cómo la gente diversa trabaja mejor de forma conjunta;eso es lo que hay que perseguir”, concluyó. También en términos de gestión empresarial se mostró “teóricamente en contra de las cuotas femeninas”, pero reconoció que en los países escandinavos “les han ayudado a progresar más rápido”.

 

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