Santander es el único banco que gana accionistas desde 2015 gracias a la Cuenta 1,2,3

El año pasado la gran banca perdió 99.400 inversores, un 1,6% del total

La entidad supera por primera vez los cuatro millones de socios

Santander es el único banco que gana accionistas desde 2015 gracias a la Cuenta 1,2,3

La gran banca española ha ampliado el número de accionistas desde 2015. Con datos a cierre del ejercicio pasado las seis mayores entidades financieras han incrementado el número de inversores en un 0,6% en los dos últimos años. Así, a cierre del pasado diciembre Santander, BBVA, Bankia, Bankinter, CaixaBank y Sabadell contaban con más de seis millones de socios en sus mapas de accionariado.

Un aumento justificado exclusivamente por el alza de Santander, que en los dos últimos años ha elevado un 12,8% el número de accionistas. La razón principal de este incremento es el tirón comercial de la Cuenta 1,2,3, lanzada en mayo de 2015.

Se trata de un producto remunerado con hasta el 3% TAE que además retribuye a los clientes con acciones de la propia entidad, en función de la vinculación generada con otros productos, como planes de pensiones, seguros, hipotecas y más, a cambio de una comisión de mantenimiento mensual. Desde el banco reconocen que este producto ha influido, aunque recuerdan que algunos de los clientes que adoptaron esta cuenta eran ya accionistas previamente. Junto a esto, Santander amplió capital en julio del año pasado por 7.072 millones de euros para asumir la adquisición de Banco Popular, circunstancia que también ha tenido importancia.

OPS de Bankia

Bankia, por su parte, ha visto como su cantidad de accionistas se reducía en un 55,9% en los dos últimos años, desde los 435.755 inversores con los que finalizó 2015. El proceso de devolución realizado para que el pequeño ahorrador recuperara lo perdido en la oferta pública de suscripción (OPS) de la entidad de 2011 sigue transformando su estructura de socios. La entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri captó un total de 3.092 millones de euros en su salida a Bolsa. Un 60% de esa cuantía provino de 240.000 particulares, que desembolsaron 1.855 millones.

Tras Bankia, CaixaBank ha perdido un 14,1% de sus accionistas en los dos últimos años, seguida por Sabadell (-11,6%), Bankinter (-0,5%) y BBVA (-4,6%).

Durante los últimos 12 meses, la gran banca española perdió un 1,6% de accionistas: 99.380 inversores. En 2017 volvió a repetirse la escena y solo Santander ganó accionistas, un 2,6% más. Una subida que permite superar a la entidad presidida por Ana Botín por primera vez los cuatro millones de inversores.

El banco más castigado por la fuga de inversores volvió a ser Bankia. La entidad nacionalizada, realizada ya la integración de BMN, finalizó 2017 con 192.055 inversores, un 20,6% menos que un año antes.

CaixaBank, que se revalorizó un 23,9% en Bolsa el pasado ejercicio, a pesar de que sus títulos se vieron penalizados por la inestabilidad provocada por el proceso independentista en Cataluña, redujo un 11,4% su cantidad accionistas, que se situaron a finales de diciembre en 605.017.

En tercera posición se sitúa el otro banco catalán, Sabadell. Se esfumaron de su capital unos 25.800 accionistas el pasado año, un 9,9% del total. Tras esta entidad, la pilotada por María Dolores Dancausa, su consejera delegada, perdió un 4,9% de sus inversores a lo largo del último año, y BBVA, un 6,7% del total.

El efecto del ‘procés’

  • El proceso independentista, acelerado en Cataluña desde el pasado mes de septiembre, ha provocado la salida de más de 3.200 empresas de la comunidad autónoma y la decisión de las entidades catalanas, CaixaBank y Sabadell, de cambiar su sede social a Valencia y Alicante, respectivamente. La decisión de ambas está destinada a proteger la seguridad jurídica de sus clientes y accionistas, para dar “continuidad al negocio”, tal y como explicó el presidente de CaixaBank, Jordi Gual, el viernes.
  • En el caso de CaixaBank, la entidad perdió a cierre de 2017 a 32.704 accionistas respecto a finales de junio. Una fuga que pudo, o no, estar motivada por la decisión de la entidad de cambiar su sede social. “Podría haber clientes a los que esta decisión les disgustó desde la perspectiva emocional, pero cuando uno analiza la obligación de la entidad, que es garantizar el acceso a la liquidez, eso se garantizaba con el cambio de sede”, afirmó Gual. También habría influido su alza en Bolsa.
  • Sabadell perdió 11.492 accionistas en el segundo semestre del año.
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