¿Tiene el discapacitado suficientes facilidades para ser autónomo?

Repasamos las ayudas específicas para el discapacitado que quiera iniciar un negocio por su cuenta en la modalidad de autónomos.

autonomos discapacitados

Los discapacitados en España que quieran trabajar como autónomos tienen diversas facilidades. Más aún desde la aprobación de la Ley de Reformas Urgentes del Trabajador Autónomo. Pero, ¿qué ayudas son en concreto? ¿Qué dinero o apoyo suponen? ¿Son suficientes? ¿Facilitan realmente el emprendimiento de una persona con discapacidad?

El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), ha recopilado en un documento todas estas bonificaciones y apoyos de diverso tipo. Especialmente tras los mencionados cambios de la Ley de Autonomos.

Una de las más novedosas es la posibilidad de contratar a hijos con discapacidad que convivan en el hogar del progenitor, con independencia de su edad y de si están o no en riesgo de exclusión social. Hasta el pasado 1 de enero, la medida se limitaba a hijos de hasta 30 años.

También se benefician de una deducción en el IRPF del pago de los seguros por enfermedad del autónomo y sus hijos de hasta 25 años que residan con él. La cuantía anual a desgravarse será de 500 euros por beneficiario y 1.500 en caso de ser discapacitado.

En caso de que desempeñar la actividad económica le obligue a contratar a una persona para cuidar de un familiar directo de hasta segundo grado de consanguinidad –es decir hasta abuelos, nietos o cuñados- que tenga una discapacidad reconocida de entre el 33 y al 65%, el autónomo está exento del pago de su cuota a la Seguridad Social por un periodo máximo de 12 meses.

Bonificaciones para una segunda oportunidad

Los autónomos discapacitados también se pueden acoger a la ‘tarifa plana’ de la cuota en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) incluso si ya fueron empleados por cuenta propia con anterioridad. Como novedad con la entrada en vigor de la nueva ley, se recorta de cinco a dos años la horquilla de tiempo desde su último alta en este régimen especial hasta su reentrada, para disfrutar de esta rebaja. Este tiempo se eleva a tres años en caso de que anteriormente se hubiera disfrutado de una bonificación fiscal.

Además, todas estas medidas son aplicables, por primera vez, a los autónomos discapacitados que estén dados de alta como trabajadores del mar.

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