El éxito de la cosmética española basada en huevos de caracol

Cantabria Labs prevé duplicar ingresos en 2022 y ya llega a 80 países

Cierra 2017 con 150 millones en ventas, un 19% más que el pasado año

Producción de ampollas de Endocare, de Cantabria Labs.
Producción de ampollas de Endocare, de Cantabria Labs.

La secreción del caracol Cryptomphalus Aspersa está detrás de uno de los éxitos internacionales del laboratorio español Cantabria Labs, que ya exporta a 80 países, bajo la marca Endocare. A eso se suma el extracto del helecho Polypodium leucotomos que es la base del superventas de esta compañía, la línea de productos de protección solar llamada Heliocare.

El éxito de estos productos ha catapultado los ingresos de este laboratorio que prevé duplicar la facturación en cinco años y abrir una nueva fábrica cerca de Santander para multiplicar por diez la capacidad productiva de huevos de caracol e investigar con nuevos cultivos, en colaboración con el prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

La histórica compañía Industrial Farmacéutica Cantabria (IFC) comunicó este jueves precisamante su nuevo nombre, que pasa a llamarse Cantabria Labs. Así lo anunció este martes Juan Matji, su consejero delegado, quien avanza los planes de la compañía, que pasan por un ambicioso proyecto de crecimiento de ventas en un lustro.

La compañía especializada en dermatología y cosmética cerró 2017 con una facturación de 150 millones de euros, un 19% más en un año, de los que casi el 60% procede del exterior. En 2022, según anuncia Matji, la compañía espera duplicar esa cifra, alcanzando los 300 millones, de los que al menos el 70% provendrá de ventas en otros países.

Precisamente por la relevancia del mercado internacional para alcanzar esas previsiones, la compañía ultima la compra de un laboratorio francés, una operación de la que ya se está realizando la due dillegence (o auditoría previa) para confirmar la transacción, aunque se desconoce el nombre de la empresa adquirida. “Francia es un mercado muy competitivo en dermatología y cosmética, con una industria nacional muy potente, en el que tenemos que entrar a través de una compra”, reconoce Matji. “Invertiremos alrededor de 25 millones en la compra de una compañía con mucho potencial”, añade.

El laboratorio español está presente en 80 países y cuenta con seis filiales propias. “El crecimiento internacional para los próximos años tiene que venir por los mercados de Italia, China, Japón, México y Estados Unidos”, apunta el consejero delegado de una empresa que emplea a 700 personas (alrededor de la mitad en España).

La nueva denominación se debe a que en el mercado, entre profesionales y farmacéuticos, ya se conocía a la compañía como Cantabria, y se le añade la palabra Labs para dejar claro que la firma se dedica a la innovación y producción farmacéutica. Esta empresa tiene su origen en el histórico laboratorio Andrómaco, ya que la familia Matji recompró la filial IFC a la alemana Grünenthal.

La línea de productos más vendida de Cantabria Labs es Heliocare, basada en investigaciones sobre los beneficios de los helechos en la protección solar. El otro éxito en su línea de productos es Endocare, basado en el desarrollo de las investigaciones del doctor Rafael Abad, radioterapeuta del Hospital Ramón y Cajal, según indica la compañía, con la secreciones de caracol para  tratar las quemaduras de los enfermos tratados con radioterapia.

La empresa, además, invierte 20 millones en su nueva fábrica en Villaescusa (Santander), de donde extraerá materia prima como huevos de caracol y cultivos como helechos. Además, utilizará un manantial de agua caliente (37,5 grados) del subsuelo para aprovechar los posibles beneficios de este agua mineromedicinal, además de aprovechar la temperatura en las instalaciones de una factoria que llaman ecosostenible.

Respecto a la posibilidad de salir a Bolsa, Matji expresó que la compañía no tiene todavía la dimensión adecuada, aunque no la descarta en un futuro ya que es una “salida natural” para la empresa familiar.

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