Xiaomi prepara su salida a Bolsa... ¿Vale los 81.000 millones a los que aspira?

La compañía, que podría superar la OPV de Alibaba, ha contratado a Goldman Sachs y Morgan Stanley

Su plan de expansión internacional y sus alianzas le ayudarán a impulsarse como marca global

Xiaomi
Modelo Mi6 de Xiaomi.

Xiaomi, el fabricante chino de smartphones, tabletas y otros dispositivos tecnológicos, avanza en los trámites para su salida a Bolsa en la segunda mitad del año, en una operación que valoraría a la compañía en 100.000 millones de dólares (unos 81.400 millones de euros). La firma habría fichado para ello a Goldman Sachs, Morgan Stanley y Citic Securities como bancos colocadores, según informó este lunes Thomson Reuters. A la operación podrían unirse otras entidades como Credit Suisse, Deutsche Bank, JP Morgan, y al menos, dos bancos chinos, que actuarían como bancos coordinadores, según otras fuentes consultadas.

La salida a bolsa de Xiaomi, quinto mayor fabricante de teléfonos inteligentes del mundo, podría convertise en la mayor OPV de la historia después de la protagonizada por Alibaba en 2014, que permitió al gigante chino del ecommerce ingresar cerca de 25.000 millones de dólares en su estreno bursátil. A diferencia de Alibaba, que eligió EE UU para cotizar, parece que Xiaomi se estaría inclinando por Hong Kong para salir a bolsa, aunque hay fuentes que aseguran que no han descartado la opción de la Bolsa de Nueva York.

Aunque algunos analistas se muestran escépticos acerca de que la compañía china pueda alcanzar los 100.000 millones de dólares de valoración, debido a los elevados niveles de competencia que hay actualmente en el sector, algunos banqueros que siguen a la compañía y que han tenido acceso a sus cuentas han indicado al Financial Times que sí era posible.

“En función de las cifras que hemos visto, han reestructurado completamente el negocio. Ahora [la compañía] es rentable y cuenta con una nueva estrategia para crear su propio ecosistema de dispositivos conectados que son capaces de monetizar mediante servicios de valor añadido”, señalan al citado periódico. Xiaomi fabrica en la actualidad robots aspiradores, tabletas, pulseras y bombillas inteligentes, gafas de realidad virtual, reproductores multimedia, cámaras, patinetes electrónicos... además de móviles.

Las entidades citadas esperan que los beneficios de Xiaomi crezcan mucho en 2018, tras cerrar un buen 2017. Según los datos que han trascendido, la compañía habría cerrado el pasado año con unos ingresos de 13.700 millones de euros y un beneficio neto de 1.000 millones, una cifra que prevé duplicar este año. Xiaomi fue valorada en 46.000 millones de dólares en su última ronda de financiación en 2014. Entonces, la compañía había sufrido una crisis con pérdida de cuota de mercado, castigada por el éxito de otros fabricantes chinos como Oppo, Vivo y Huawei, pero ahora ha logrado superar el bache, gracias, entre otras cosas, a un agresivo plan de internacionalización, que le permitió elevar sus ventas un 80% en el tercer trimestre de 2017, según la consultora Gartner.

Bajo la batuta de Lei Jun, su cofundador y presidente, Xiaomi ha empezado a abrir tiendas físicas fuera de China y se ha convertido en número uno en ventas de smartphone en India. La firma, que también opera en Indonesia, Rusia y Ucrania, ha anunciado su plan de abrir 1.000 tiendas en todo el mundo para 2019. El pasado noviembre ya desembarcó en España con dos establecimientos; sus primeras tiendas en Europa Occidental. Jun también ha defendido en repetidas ocasiones que, tras dos años de reajustes internos, la compañía ha retomado el éxito gracias a las inversiones que han hecho en el campo del diseño y en I+D, y por su apuesta por la calidad de los productos. La compañía siempre ha defendido que su lema es ofrecer altas prestaciones a precios muy competitivos.

A todo ello, se suman dos alianzas importantes selladas por la multinacional china en los últimos meses, que pueden ayudarla a impulsar la marca Xiaomi a nivel global. El pasado julio firmó un acuerdo con Nokia por el que esta empresa le cede patentes esenciales, lo que protegería al fabricante asiático de posibles denuncias por copia fuera de China. También en el último CES de Las Vegas, celebrado la semana pasada, Facebook daba otro espaldarazo a Xiaomi: la popular red social la ha elegido para fabricar el hardware de sus gafas low cost de realidad virtual, las Oculus Go, un producto de masas que se espera llegue al mercado este año. 

Los analistas están confiados en que su salida a bolsa permitirá a Xiaomi financiar su expansión orgánica. La compañía China se ha propuesto vender 100 millones de smartphones este año y confía en que su desembarco en nuevos mercados se lo permitirá, pues sobre el papel los consumidores estarían más dispuestos a adquirir sus productos si cuenta con servicio técnico propio en los distintos países donde opere. Xiaomi quiere seguir los pasos de otros gigantes chinos con presencia global como Huawei, Lenovo o Alibaba.

Xiaomi fue fundada en abril de 2010 por ocho socios, incluido su CEO, Lei Jun. Xiaomi lanzó su primer smartphone en 2011 (el Xiaomi Mi-One) y en 2013 su modelo Xiaomi Mi2S se convirtió en el teléfono móvil inteligente más vendido en China, superando al Galaxy S4 de Samsung y al iPhone 5 de Apple. De aquel terminal vendieron 200.000 móviles en 45 segundos. La firma cuenta con su propio sistema operativo basado en Android. Bautizado como MIUI cuenta con unos 200 millones de usuarios activos en el mundo, según reveló la compañía en julio de 2017. Además, la compañía es accionista o apoya financieramente a un grupo de startups que fabrican múltiples dispositivos tecnológicas y que le permiten crear un ecosistema fundamental para competir con gigantes como Samsung o Apple.

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