Amper destituye a su presidente tras los cambios en su capital

Clemente Fernández será presidente de forma interina

Auriga y Amento Capital, vinculada a Eduardo Navarro, suman más del 9% del capital

Logotipo de Amper.
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El consejo de administración de Amper ha acordado hoy sustituir a Jaime Espinosa de los Monteros como presidente ejecutivo. En un hecho relevante remitido a la CNMV, la empresa señala que Clemente Fernández asumirá el puesto con carácter transitorio hasta que se incorpore un nuevo primer ejecutivo de manera permanente. Espinosa de los Monteros continuará como consejero de la compañía, de la que todavía posee un 2,34% del capital. El directivo llegó a Amper en 1999; en 2009 fue nombrado presidente y en 2014 fue nombrado presidente ejecutivo tras la salida del grupo de Enrique Bañuelos.

La empresa ha acordado crear una comisión ejecutiva del consejo, compuesta por el citado Clemente Fernández y los consejeros Rafael Cabezas y Pedro Casado. El consejo se mantiene con cinco integrantes.

El capital de la compañía ha ido cambiando de forma progresiva en los últimos meses con la conversión en acciones de distintos préstamos otorgados por Auriga. Así, a principios de diciembre, esta firma comunicó a la CNMV que contaba con una participación del 4,04%, mientras que la sociedad Amento Capital, vinculada al inversor Eduardo Navarro, comunicaba una participación del 5,9%.

A lo largo de los últimos dos años, Amper ha recibido distintas inyecciones de fondos por parte de Auriga y otros inversores vinculados a esta sociedad, claves para que la empresa haya podido mantener sus operaciones, que se han ido convirtiendo en acciones de forma progresiva.

El movimiento en la cúpula de Amper se venía fraguando desde hacía varios meses. La primera gran sacudida tuvo lugar en el mes de junio, cuando en una reunión previa a la junta de accionistas, la empresa procedió a un cambio decisivo en el consejo de administración, con la sustitución de tres de los cinco consejeros (entre ellos Clemente Fernández). De esta forma, cambiaba el control del propio grupo.

El citado Clemente Fernández comunicó en la junta que representaba a un conjunto de inversores, entre los que figuran grupos de inversión e inversores minoritarios, que sumaban más del 18% del capital. Espinosa de los Monteros reconoció que con la llegada de estos nuevos accionistas había pasado a estar en minoría.

Fernández cuenta con un amplio respaldo de inversores minoritarios, vinculados a distintos foros de internet en los que se sigue a Amper desde hace mucho tiempo. 

En los días previos a la junta de accionistas, la dirección de Amper había recibido distintas críticas por parte de los accionistas a causa de un plan de retribución a la cúpula directiva. Así, se iba a proponer a la junta la aprobación de un bonus especial vinculado al plan de negocio 2015-2017, a través de la entrega de acciones de la empresa. El presidente recibiría un máximo de 20 millones de acciones, mientras que el resto de altos directivos percibirán también un máximo de 20 millones de títulos. En ese escenario, la compañía rectificó y retiró este programa de remuneración.

La empresa, además, está viviendo una profunda reestructuración. Por un lado, Amper está en proceso de venta de sus negocios en el Pacífico Sur, una transacción que confía en cerrar durante el primer semestre de 2018, una vez recibidas las autorizaciones de los reguladores. Con la venta de estos activos en Samoa y otras islas, la compañía prevé eliminar su deuda y pasar a tener caja neta. Esta semana, precisamente, la empresa anunció que había cerrado un acuerdo extrajudicial con el antiguo consejero delegado en sus actividades en el Pacífico y poner fin al litigio abierto por el despido del directivo. 

Al mismo tiempo, Amper se ha hecho con la compañía Nervion Industrias, controlada con anterioridad por Springwater, especializada en proyectos de montaje de instalaciones industriales o de energías renovables.

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