Con las criptomonedas también hay información privilegiada

Las sospechas de malas prácticas dan un barniz de normalidad a las divisas virtuales

Las sospechas de tráfico de información privilegiada están dando un barniz de normalidad a las criptomonedas. La casa de cambio Coinbase está investigando posibles transacciones inapropiadas después de que el precio de Bitcoin Cash subiera horas antes de agregarla a su plataforma. La riqueza siempre atrae a los estafadores. Y eso, a su vez, es argumento para más regulación.

El CEO de Coinbase, Brian Armstrong, dice que hace un mes hizo hincapié a sus empleados y contratistas en que tenían prohibido intercambiar Bitcoin Cash o divulgar anticipadamente el plan de dar soporte a la moneda. Sin embargo, no era ningún secreto que era probable que la compañía hiciera ese cambio.

Bitcoin Cash se creó el 1 de agosto, cuando un grupo de mineros de bitcóin decidió crear una nueva versión más eficiente del software blockchain subyacente para permitir un intercambio más rápido y mayores tasas de transacción. Tras la escisión, cada inversor con fichas de bitcóin en un monedero de Coinbase de repente tenía una cantidad igual de fichas de Bitcoin Cash. Ahora pueden acceder a estas, aunque la compañía sigue prohibiendo a sus empleados negociar con ellas.

Bitcoin Cash cotizó en general por debajo de 500 dólares en sus primeros tres meses, pero superó los 1.000 en noviembre. En las horas previas al anuncio de Coinbase, subió en torno a un tercio y el miércoles por la mañana cotizaba a más de 4.100 dólares, incluso cuando el bitcoin se desplomaba a unos 16.700 dólares, tras caer el 15% en dos días.

Aunque puede que alguien haya roto las normas de Coinbase, no está claro si se ha incumplido alguna ley. La SEC, que ha dictaminado que algunas criptomonedas están sujetas a las normas de valores, se niega a comentar si está investigando el caso. Pero la riqueza creada por la burbujeante subida del bitcóin, Bitcoin Cash, Ether y montones de otras criptomonedas es néctar para los estafadores.

Todo esto refuerza los argumentos de quienes defienden una regulación más estricta. Eso podría reventar la burbuja. Pero hasta que las criptomonedas no se vuelvan menos emocionantes, no podrán estar cerca de ser útiles.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

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