El Senado de EE UU aprueba la reforma fiscal y la envía al Congreso para su votación final

El texto debe volver a la Cámara de Representantes porque la ley podría incumplir normas presupuestarias del Senado

Donald Trump firmará la norma este miércoles, a falta del último trámite en el Congreso

Donald Trump
El presidente estadounidense Donald Trump. EFE

La reforma fiscal impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha sido aprobada esta madrugada en el Senado por 51 votos a favor y 48 en contra. El voto que ya emitió el martes por la tarde la Cámara de Representantes deberá repetirse en la mañana del miércoles, antes de que Trump pueda ratificar la ley, debido a un problema técnico, ya que algunas de sus normas pueden incumplir el techo presupuestario que impone el Senado. 

La Cámara de Representantes de Estados Unidos, controlada en su mayoría por republicanos, votó el martes por la tarde a favor de la mayor reforma del marco tributario del país en más de 30 años. La primera victoria legislativa de Trump en lo que va de mandato se convertirá a partir de ahora en un mensaje electoral importante en las elecciones legislativas que se celebran en 2018 y que determinarán si el Partido Republicano mantiene la mayoría en el Congreso. 

Nada más conocerse la aprobación en el Senado, el presidente Donald Trump se ha felicitado de la vitoria y ha dicho que con esta norma se acaba el Obamacare, precisamente uno de sus fracasos legislativos más sonados. Una de las medidas más polémicas dentro del acuerdo es la derogación de una de las provisiones clave de la reforma sanitaria que adoptó en 2010 el entonces presidente, Barack Obama, y que obligaba a todos los estadounidenses a tener seguro médico o enfrentarse a una multa. El presidente dará una conferencia de prensa una vez la norma llegue a la Casa Blanca y él la ratifique con su firma. 

La versión final del proyecto, que fue publicada en la madrugada del pasado viernes, incluye, entre otras medidas, la reducción de los impuestos a las empresas así como a los hogares estadounidenses de clase media y alta. En este sentido, se prevé un recorte del Impuesto de Sociedades desde el 35% actual hasta el 21%. También incluye una deducción del 20% para propietarios de empresas pequeñas, como asociaciones o empresas individuales.

Al mismo tiempo, incluye siete tramos de impuestos sobre la renta individuales, para lo que establece tasas del 10%, 12%, 22%, 24%, 32%, 35% y 37%. La tasa máxima, que se aplicará a los estadounidenses con mayores ingresos, se reduce desde el 39,6% actual al 37%.

Según un informe recogido por Bloomberg del centro Urban Brooking  para estudios fiscales, el recorte de impuestos medio para el 80% de las rentas de la parte baja en 2018 será de unos 675 dólares al año. El 1% más rico, obtendrá una rebaja impositiva media de 50.000 dólares ese mismo año y el 0,1% más rico ahorrará 190.000 dólares de media. 

 

Reacción de Wall Street y del dólar

Tras conocerse la aprobación anoche en el Congreso, Wall Street apenas reaccionó y cerró con  leves pérdidas, después de tocar la víspera de nuevo máximos históricos.

La posible aprobación de una norma fiscal mucho más laxa para las compañías que la heredada de Obama ha sido el catalizador para que en los últimos meses la Bolsa estadounidense pulverizara una y otra vez sus propios máximos. El propio Nasdaq tocaba el  lunes los 7.000 puntos por primera vez en su historia. Y en un 2017 a punto de cerrarse el Dow Jones ha conquistado cuatro cifras icónicas: los 21.000, 22.000, 23.000 y 24.000 puntos. La siguiente cumbre está a menos de 300 puntos. Las tecnológicas y los bancos han sido los principales artífices de este rally. 

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