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Obra de construcción de vivienda de ACR Grupo.

El grupo ACR replicará su alianza con la familia Losantos a otros inversores

Extiende su acuerdo a Inmobiliaria Espacio y al fondo suizo Stoneweg

Tienen en desarrollo junto con Allegra Holding más de 620 viviendas

El grupo constructor ACR aprieta el paso en la promoción residencial. Tras su alianza con el holding Allegra, de la familia Losantos, propietaria de la extinta inmobiliaria Riofisa, la compañía intenta replicar un modelo que le ha permitido seguir creciendo incluso en los peores momentos de la crisis del ladrillo.

ACR, una empresa de Pamplona constituida en 1973 por Javier Osés, ha mantenido la construcción de viviendas como promotor y también para terceros en los últimos años. De hecho, actualmente están ejecutando alrededor de 2.700 viviendas (entre propias y para terceros), lo que significa uno de los mayores ritmos de promoción en todo el país.

Una de las claves fue la alianza con la familia Losantos, que ejerce como socio inversor mayoritario en varios proyectos. Gracias al acuerdo de inversión con Allegra han destinado 130 millones de euros en el desarrollo de 620 viviendas bajo una marca llamada Nature.

“Nuestra estrategia es buscar nuevos socios y coinvertir”, explica Michel Elizalde, consejero delegado de ACR. “La alianza con Allegra no es exclusiva”, apunta. De hecho, ya cuentan con otras colaboraciones como Inmobiliaria Espacio (Grupo Villar Mir) y una muy reciente con el fondo suizo Stoneweg, con una compra de suelo en Móstoles (Madrid).

Este tipo de alianzas con family offices o fondos internacionales es cada vez más común en el sector residencial, donde las promotoras ponen la experiencia y el capital privado impulsa el proyecto con recursos en un momento de recuperación en la obra nueva de viviendas. En algunos casos, los fondos controlan las propias empresas, como en las inmobiliarias Neinor (Lone Star), Aedas (Castlelake) y Vía Célere (Värde) u otros modelos de préstamos como en Quabit (con Avenue Capital) o Aelca (Värde, donde también es accionista mayoritario).

La alianza principal hasta ahora de ACR es con la familia Losantos, que pactó la venta de Riofisa por 2.000 millones a Inmocaral, de Luis Portillo, en 2007, justo unos meses antes de que explotara la burbuja inmobiliaria. Desde entonces, este empresario ha invertido en inmobiliario tanto en España como en el exterior. En 2016, la revista Forbes calculaba la fortuna de Mario Losantos –dueño de Allegra y Maori European Holding– en 1.250 millones de euros.

La previsión de ACR es desarrollar en torno a 600 viviendas al año. El plan de negocio hasta 2020 pasa por invertir 60 millones en compras, de los que una parte es de coinversión con socios. Actualmente la compañía dispone de un banco de suelo con un valor de 90 millones, lo que corresponde a 155.000 metros cuadrados en terrenos.

Una de las mayores promotoras

La compañía espera gestionar alrededor de 1.400 a 1.600 viviendas al año. Eso significa, desde la comercialización a la obra, un proceso que suele durar más de 24 meses por proyecto.

El Instituto Coordenadas de Gobernanza y Economía Aplicada señaló recientemente que ACR estará dentro de las 20 grandes promotoras de España, y calculó que construirá 1.800 viviendas entre 2018 y 2020.

Los mercados donde está (o estará) presente ACRcon nuevas viviendas son País Vasco, Navarra, Valladolid, Barcelona y Madrid. Una de las últimas compras ha sido en el nuevo barrio madrileño de El Cañaveral, donde ha invertido 28,4 millones junto a Allegra en unos terrenos de 28.000 m2.

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